En la zona de Fox hay 2 cosas que no hay que perderse, el lago Matheson y el trekking de las Gillespies Beach para ver la colonia de focas que hay. Para el primero no se necesita demasiado tiempo pero merece muchísimo la pena. Se trata de un lago de color oscuro donde se pueden sacar unas fotos increíbles del Monte Cook (3.723m) y el Monte Tasman (3.497m) reflejados en sus aguas. El paseo es muy agradable y es apto para todos los públicos.
Lago Matheson y Mt. CookPaseo alrededor del lago Matheson
El trekking de las Gillespies Beach lleva más tiempo recorrerlo (unas 5h i/v). El camino discurre por sendero de bosque húmedo atravesando numerosos puentes sobre lagos y ríos. La vegetación es de un verde tan intenso increíblemente repleta de kauris y helechos gigantes.
Para llegar a la zona donde se dejan los vehículos, hay que conducir por una pista sin asfaltar durante unos 12km. Sin duda, la visita merece mucho la pena.
Camino por el bosque húmedoPlaya Gillespies Beach
Al llegar al final de la playa se puede divisar la colonia de focas que habita en ella. Se llega hasta muy cerca y se les puede hacer muchas fotos. La experiencia es alucinante.
Desde la zona de glaciares hasta Te Anau, tenemos el viaje más largo de carretera (6h) pero se puede observar una de las mejores vistas de todo el viaje ya que se atraviesan los alpes del sur y las vistas son simplemente alucinantes.
Alpes del Sur
Decidimos pasar por alto Queenstown para la vuelta y parar solo a comer de camino a Te Anau. Hay un área de servicio a las afueras que está al lado del lago Wakatipu y es una zona ideal para comer.
Parada para comer camino a Te Anau
Llegamos a Te Anau en 2h y nos alojamos en el top10 por estar cerca del pueblo y por las vistas al lago que lleva su nombre. Merece mucho la pena contemplar una puesta de sol sobre el muelle del lago. Hay unas vistas, únicas.
Atardecer Te Anau
Desde Te Anau se llega a la zona de los fiordos (Milford Sound) en 1:40h. La carretera final es una típica carretera de montaña donde se debe de tener un poco de atención sobre todo por el volumen de algunas autocaravanas que van y vienen.
Al llegar al puerto, basta con elegir un tipo de barco y una hora de salida y comprar los tickets oportunos que te llevan por los fiordos hasta la desembocadura a mar abierto. Toda una experiencia. Nosotros nos decidimos por Southern Discoveries y nos cobran 75$ NZ/persona.
Milford SoundPaseo en barcoFocas descansando
Hay 2 trekkings por la zona que son fáciles y bonitos para hacer: Key summit y Chasm walk. La primera de ellas es una ruta de unas 3-4h y comienza en un punto llamado The Divide, el paso este-oeste, a unos 80km (1,5h) de Te Anau por la Milford Hwy. La primera hora de caminata discurre por la Routeburn Track, uno de los nueve Great Walks de NZ. Es uno de los senderos de gran recorrido más populares del país, 32km por los parques nacionales de Fiordland y Mount Aspiring.
Ascendemos por sendero perfectamente indicado y mantenido después de atender la solicitud de desinfectarnos las botas para no extender la plaga de algas. No deja de sorprendernos la sensibilidad del país hacia su naturaleza: nadie se sale de los senderos, encuentras baños casi hasta en las cimas, absoluta limpieza, incluso te piden que apagues el motor del coche para disfrutar del canto de los keas y todo tipo de aves!
El inicio por hayedo es exuberante, es imposible ver las montañas en esta selva. Conforme ganamos altura van apareciendo los picos nevados, siempre escarpados y abruptos, hasta desembocar en una pradera alpina. Hacemos cima con vistas panorámicas espectaculares de Humbolt y Darran Mountains. Tres valles convergen a nuestros pies bajo una luz favorecedora. Espléndido mirador.
De camino a Mt.Cook NP hay un trekking interesante, Rob Roy Glacier track. Se trata de un recorrido sencillo de unos 10km de distancia hasta la lengua del glaciar que lleva su nombre. La ruta parte del pueblo de Wanaka, que es conocida por 2 cosas, por el gran lago que la preside y por las pistas de esquí cercanas a ella.
En los meses de verano del hemisferio norte, suele estar bastante colapsada de esquiadores.
Para llegar al parking donde se inicia la ruta, hay que recorrer unos 50km desde la ciudad de Wanaka en dirección Mt. Aspiring (3.033m) y de aquí 12km más por una carretera sin asfaltar.
Las vistas merecen mucho la pena así como el comienzo de la ruta.
Puente colganteÁrbolesRocas interesantesGlaciar Rob Roy
De vuelta en el pueblo de Wanaka, nos alojamos en el Holiday Park de turno y nos registramos. El pueblo es muy pequeño aunque tiene bastante ambiente de esquí.
A la mañana siguiente nos dirigimos a ver el Mt.Cook (3.724m). Hay un total de 210km hasta Mt.Cook Village de buena carretera. El paisaje es espectacular y cruzamos diversos lagos glaciares con un color lechoso debido a los sedimentos que arrastran.
Mt. Cook
Os dejamos diferentes rutas por el Mt.Cook National Park que se pueden hacer en un día y son muy fáciles. Nosotros optamos por la Kea Point Track (2h i/v). Hay vistas del Mt. Sefton (3.151m), el valle Hooker el glaciar Muller y el Mt. Cook.
Kea Point TrackSubida al ‘View Point’Valle Hooker
Pero sin duda lo que más nos impresionó de todo es el glaciar Tasman y su lago glaciar con icebergs flotando en medio de él. La vista es una auténtica pasada y el color del agua simplemente maravilloso. Aquí se puede estar un buen rato admirando el paisaje y no poder dejar de mirarlo.
Desde Mt.Cook hasta nuestro último destino, Christchurch, nos separan 362km de buena carretera y paisaje espectacular. Al llegar a Christchurch nos damos cuenta de que ya va tomando un aire a ciudad.
Nos alojamos en el camping y salimos a ver un poco la ciudad. Nos encontramos una ciudad un tanto devastada por el terremoto que sacudió la ciudad en septiembre del año 2010. La imagen de algunas calles es desoladora. Lo tienen todo cerrado al público y reconstruyendo todo lo que pueden.
En fase de reconstrucción
Pero después de unas cuantas vueltas a la ciudad hemos podido ver cosas muy chulas y considerar esta ciudad como una de nuestras favoritas para vivir. Lo tiene todo: cerca de montañas, al lado del mar, rodeado de verde y que son súper amables y pendientes del medio ambiente.
Parque del jardín botánico
Al día siguiente nos vamos a pasar el día a la próxima (83km) península de Banks. El paisaje al entrar a la península es verdaderamente alucinante. Todo cambia de repente y se transforma en un verde intenso y no ves muchas veces ni el relieve del terreno.
Península de Banks
Llegamos hasta el pueblo de Akaroa que es el final de la carretera. El pueblo en sí no tiene demasiado interés, es más el entorno. Se nota que debe de ser un destino turístico de segunda residencia.
Nos damos unos cuantos paseos por el pueblo y los alrededores hasta que llega la hora de comer. Tiene mucho encanto este pueblito. Nos ha gustado mucho para visitarlo y completar medio día que se tenga.
MuelleBarcos
Muy a nuestro pesar, en Christchurch devolvemos la autocaravana que tan buenos recuerdos nos ha dejado. La echaremos de menos eso seguro. Ha sido toda una experiencia haber podido hacer este tipo de viaje en un vehículo como este y en este país.
Y como colofón a tantos y tantos kilómetros, nos hemos dado el capricho de pasar 4 días de viaje descansando en Fiji. Los vuelos desde Auckland hasta Fiji nos salieron bastante baratos (en torno a los 120€/pers.). Se tardan unas 3h en llegar a la capital, Nadi.
Una vez allí contratamos una estancia de 3 noches en la cercana isla de Bounty Island para tirarnos a la bartola y descansar. La experiencia a personas como nosotros nos superó un poco ya que se trata de islotes bastante pequeños y te recorres la isla en minutos y 4 días se nos hicieron demasiados.
ReláxNuestra chozaLas vistas
Lo que más nos gustó de la isla es que está rodeada en su mayoría de coral y pudimos hacer bastante snorkel. Aconsejable es llevarse libros y entretenerse de alguna manera ya que se pasan muchas horas sin nada que hacer.
Justo al final del viaje es cuando nos toca ya ir a visitar la city. El modo de vida de los neozelandeses nos ha encantado. Siempre amables, confiados y pacientes. Ya nos gustaría que se nos pegara algo a nosotros.
Durante nuestra estancia nos pilla de lleno el mundial de rugby. La ciudad está hasta los topes de turistas ya que aquí el rugby es una religión y son unos de los mejores del mundo. Se pueden ver partidos en directo desde unos stands que han montado al lado del puerto.
Mundial de rugby
Nuestra siguiente visita es el sky line. Hay unas vistas imponentes de toda la ciudad y una pasarela con el suelo transparente que hará a más de uno pensárselo para posar en las fotos.
Hemos decidido aprovechar los días festivos de semana santa para ir a visitar uno de los países ‘cercanos’ que más ganas teníamos de conocer. Mucha gente nos dice que si somos masocas por ir en semana santa a Israel, -¡pues mira, sí!
Trataremos de evadirnos un poco de religiones y abrir bien los ojos para captarlo todo.
Este es nuestro itinerario para estos 10 días de viaje:
Itinerario Israel
Los lugares que hemos escogido para visitar son Acre, Mar de Galilea y Tiberíades, Mar Muerto, Reserva de Ein Gedi, Monasterio de San Jorge (Jericó), Jerusalem, Tel Aviv y Jaffa.
Comenzamos el viaje visitando la ciudad de Acre. Se dice que es una de las ciudades más antiguas del mundo donde pasaron pueblos como los asirios, tolomeos, cristianos, árabes, otomanos, judíos, etc.
La primera visita que hacemos es a la ciudadela de Acre de origen otomano. En ella visitamos las distintas fortificaciones que tiene, así como un túnel templario directo al mar que tenían los cristianos para desalojar mercancía y como vía de escape en caso de asedio de la ciudad.
Fortificación otomanaTúnel templario
Hemos reservado un Kibbutz a las afueras de Acre donde pasaremos la noche. El sitio nos ha parecido simplemente genial y lo recomendamos.
Kibbutz en Israel
Al día siguiente visitamos el mar de Galilea. Es una lago de agua dulce de origen volcánico donde se cree caminó sobre sus aguas Jesús. El agua proviene del río Jordán desde el norte del mismo. La ciudad de Tiberíades la construyó el rey Herodes en memoria del emperador romano Tiberio.
Mar de GalileaIglesia Mar de Galilea
En esta zona también visitamos las ruinas de Kfar Nahum, según dicen la ciudad donde Jesús predicó y realizó numerosos ‘milagros’. Es una visita corta ya que el complejo no es muy grande. Está bien para completar huecos en el viaje.
A mitad de camino hacia el mar muerto, nos paramos en una ruinas romanas Beit She’an National Park que nos han aconsejado visitar. El recinto es muy interesante y merece la pena parar a echar un vistazo.
MosaicoTeatro romano
Lo realmente duro fue la comida. Aquí comen como limas!
Nuestra siguiente parada consiste en hacer un mini trekking por una garganta en medio del desierto a los pies del Mar Muerto. Estamos en la reserva de Ein Gedi. Existen 2 gargantas por las que puedes ir subiendo siguiendo el curso del río hasta llegar a unos saltos de agua y ver los nacimientos del río: WADI DAVID y WADI ARUGOT.
Según nos cuentan y viendo que WADI DAVID es mucho más turístico, nos decimos por visitar WADI ARUGOT.
Ein Gedi
El comienzo de la ruta, al igual que la mayor parte del recorrido, es muy árido pero enseguida te vas metiendo por el cauce del río y se hace totalmente diferente en cuanto al calor y a la vegetación.
Conviene empezar bastante temprano ya que a media mañana comienza a pegar fuerte el sol y puede hacerse bastante pesado. Hay que llevar al menos 1l de agua por persona si no se quiere pasar un mal rato.
Entrada a Wadi ArugotComenzamos a ver el cauce del río
Durante el camino se ven varios saltos de agua no muy grande y varias pozas que invitan a bañarse. El baño no vimos que estuviera prohibido por ningún lado y, como no había nadie por los alrededores, aprovechamos para bañarnos en un sitio bastante apañado.
Zona de baño
El recorrido termina en el naciente del río. Es curioso ver cómo emerge directamente de las rocas a borbotones. Esta ruta nos ha gustado mucho. Es como estar inmersos en un oasis en medio del desierto y el Mar Muerto.
De regreso a nuestro alojamiento, paramos en el Mar Muerto para deleitarnos un poco la vista. Como ya nos habíamos bañado en él hacía unos años justo en el lado opuesto (Jordania) lo dejamos para otra ocasión. Ahora solo tocaba admirarlo.
Mar Muerto
El día siguiente nos vamos a Jerusalem y, de camino, nos hablan de un monasterio perdido en las montañas que nos parece muy curioso y pasamos a visitarlo. Se trata del Monasterio de San Jorge de siglo VI y se encuentra habitado por monjes ortodoxos griegos. La verdad que acceder a él no es nada sencillo ya que existen muy pocas indicaciones y te lo encuentras como por arte de magia.
Monasterio de San JorgeLlegando hasta los pies del monasterio