Este año viajamos a Perú. Es un país súper recomendable para hacer todo tipo de actividades relacionadas con la montaña. Nuestro plan inicial es pasar la primera semana en la cordillera blanca y tratar de escalar algunos de sus impresionantes nevados.
Después pasaremos unos días en la selva de Puerto Maldonado intentando ver todos los animales posibles y navegando por el río Madre de Dios (de la cuenca del Amazonas).
Desde allí nos trasladaremos a la ciudad de Cuzco para visitar el Valle Sagrado (Písac, Chinchero y Ollantaytambo). Desde aquí tomaremos un tren para visitar durante 2 días las ruinas de Machu Picchu.
Nuestra última parada será visitar la ciudad de Arequipa, famosa por el volcán Misti y la momia Juanita. Arequipa es famosa por sus rápidos y es un sitio ideal para la práctica del rafting.
Este año tenemos la sensación de que nos hace falta un trolebús para llevar todo el equipaje que necesitaremos. Estamos condicionados por la primera semana en la Cordillera Blanca y andamos a vueltas con toda la ropa de montaña que nos tenemos que llevar.
Nuestra intención es subir alguno de los nevados de la zona pero todo dependerá de qué tal aclimatemos. El soroche pega fuerte en el hemisferio sur y no sé qué tal responderemos. Si no se puede, tenemos intención de hacer algún trekking chulo por la zona.
La maleta que hemos preparado está lleno de ropa de montaña para la primera semana y eso condiciona bastante.
Mochila Perú
El vuelo ha tardado más de 10h. Volamos con Iberia y para nada se puede considerar que esta compañía esté a la vanguardia del diseño y la comodidad. Lo bueno es que ya comienza nuestra aventura.
Por nuestra experiencia podemos contar que Lima no nos ha parecido una ciudad especialmente peligrosa. Es verdad que tampoco nos hemos salido mucho del centro y de los lugares más turísticos. Hemos reservado bus nocturno con la compañía Cruz del Sur con destino Huaraz (cordillera Blanca). Merece la pena recorrerse un poco la plaza de armas, la catedral y el museo de Pizarro.
Plaza de ArmasMuseo de PizarroPlaya de Miraflores
El viaje a Huaraz dura 8:30h y aconsejamos que sea en coche-cama. El servicio es bastante bueno y el precio del billete también.
Nuestro hostel y campo base fue el hostel Churup, muy céntrico y limpio.
La idea del viaje era pasar una semana en la zona de Cordillera Blanca, aclimatar lo mejor posible para poder realizar la ascensión a algún nevado de la zona. Lamentablemente no conseguimos vencer al soroche y no pudimos realizar la ascensión pero hicimos numerosas aclimataciones que merecen mucho la pena.
Si se desea transitar el Parque Nacional de Huascarán, ha de pagarse una entrada que da derecho a visitar el parque 1 o 7 días seguidos. Nosotros escogemos la opción de 7 días ya que tenemos pensado hacer varias cosas por aquí. El precio de los 7 días son 65 soles.
No hay taquilla como tal para poder hacerse con estos tickets. A nosotros nos abordaron a medio camino de nuestra primera ruta en una moto de campo. Os dejo el ticket para que veáis cómo es.
Ticket PN Huascarán
Laguna Chúrup (4.450m)
Aunque el recorrido es muy seco en la estación seca, merece la pena subir hasta esta laguna y ver los nevados cercanos que la rodean. Se tardan unas 3h en subir y te cobran la entrada al Parque Nacional Huascarán, ya que está dentro, 5 soles si es visita de un solo día al Parque y 65 soles si estás más de un día y hasta un mes. Es gracioso porque hay un tipo que te aborda en un collado y te cobra el pase.
Laguna ChúrupBajada de Laguna Chúrup
Punta Chanta (Hatun Machay 4.800m)
Se trata de una ascensión muy fácil, casi como un paseo cuya única dificultad es la propia altitud. En esta zona existe una escuela de escalada y un refugio donde poder pernoctar. Os dejamos un link con información de la zona y las vías que existen.
Punta ChantaEscuela de escalada de Hatun Machay
Laguna 69 (4.604m)
Nos habían hablado muy bien de esta laguna de color alucinante al tener aguas glaciares. Para llegar hasta aquí tuvimos que coger un colectivo en Huaraz hasta Caruaz y aquí tomar otro colectivo hasta Yugay. Desde aquí tomamos un taxi hasta el comienzo de la ruta. El primer tramo de la ruta se cruza por la laguna Llanganuco, también con unos colores alucinantes.
Durante toda la subida a la Laguna 69 se puede contemplar el nevado Chacraraju (6.108m) y el nevado Pisco (5.752m). Además, subiendo, tienes de espaldas todo el rato las vistas al nevado Huascarán (6.718m), la joya de la cordillera Blanca.
Lo mejor, lo solitario del lugar y, al llegar a la laguna, escuchar el estruendo de los glaciares rompiéndose. ¡Simplemente, espectacular!
Subiendo con el nevado Huascarán al fondoLaguna 69
Si se quiere hacer algún trekking especial o intentar subir algún nevado, os dejamos la información de la agencia ANDEAN KINGDOM que funciona muy bien y es gente muy competente.
Puerto Maldonado es una ciudad del sureste de Perú, capital del Departamento de Madre de Dios, situada a orillas del río Madre de Dios. Es uno de los principales núcleos comerciales de la Amazonia. Lleva el título oficial de Capital de la Biodiversidad del Perú en mérito a importantes registros de flora y fauna encontrados en los bosques del departamento, especialmente en el Manu.
Como queríamos estar unos días en la selva, elegimos este lugar en vez de Iquitos que al parecer está mucho más masificado. Llegamos a Puerto Maldonado desde Lima con escala en Cuzco en avión con Star Perú.
Para ir a la selva y poder visitarla necesitas sitios específicos donde poder alojarte. Nosotros nos alojamos en CORTO MALTÉS e hicimos algunas excursiones con ellos bastante interesantes (otras no tanto).
El sitio es espectacular y tiene mucha flora y fauna únicas de la amazonía.
Visita a la selva secundaria
Paseo de unas 2h por selva secundaria explicándonos un poco acerca de varias especies de plantas medicinales, árboles trepadores, etc. La visita está bien y te das cuenta de lo fácil que es perderse entre tanta vegetación.
Paseo por la selva
Visita nocturna avistamiento de caimanes
Visita de otras 2h de duración avistando caimanes y sus crías en el río. Los guías te llevan en unas lanchas y usan unos focos que, alumbrando en la oscuridad sobre el agua, ven los ojos de los caimanes reflejados. Cogieron varios y los subieron a la lancha para que los viésemos más de cerca.
Viendo caimanes
Visita de los pájaros
La visita consiste en ver cómo una especie de loros bajan a una pared (colpa) de arcilla para tomar las sales que necesitaban. Es curioso ver cómo bajan primero unos pocos, que son los que hacen de vigilantes, y luego van bajando los demás poco a poco hasta ser cientos de pájaros juntos.
Pájaros comiendo pulca
Isla de los monos
Se trata de una isla que ha ido erosionando el río hasta que se ha quedado un poco aislada, está habitada por 4 tipos de monos diferentes.
Pudimos ver 2 especies (monos capuchinos y monos ardilla) que se acercaron bastante a nosotros. Estaba todo un poco preparado ya que los guías ponían plátanos en una plataforma y con sonidos propios de monos (supongo) atraían la manada. Según nos contaron, el de la foto es el jefe de la manada (el macho alfa).
Mono capuchino
Navegación lago Sandoval
Para llegar a él tuvimos que andar 5km hasta llegar a una especie de embarcadero donde cogimos una barca a remos. Esta parte de selva ya es zona protegida y no se puede ni explotar la selva con cultivo, ni utilizar transportes a motor ni nada que altere el ecosistema.
El lago es muy chulo y con el bote que llevábamos podías acercarte hasta donde quisieras para ver animales. Antes de salir al lago, tuvimos que sortear una especie de manglar donde vimos a varios caimanes negros y tortugas.
Paramos en mitad del lago para comer un tamal que nos habían preparado los del lodge (hoja de banana enrollada y metida al fuego con la comida dentro). Nos prepararon un arroz con pollo que estaba buenísimo. A todos nos pareció auténtico.
De camino de vuelta pudimos fotografiar a varias especies de aves. Nos gustaron muchos los cormoranes y llegamos a pasar muy cerca de ellos sin que se inmutasen. Nos hubiera gustado poder haber visto a los lobos de río pero ese día estaban demasiado ocupados con otros menesteres y ya del jaguar ni hablamos. Eso sí, en el camino de vuelta se nos cruzó un cerdo salvaje y una cría de serpiente.
Nuestro transporteRemandoCormoranes
Visita poblado tribu
Visita completamente prescindible. Nos pareció el típico circo para turistas donde vas a visitar a la gente que, supuestamente, vive como hace años y para nada es así. Tal es el descontrol que ese día ni esperaban visita y tuvieron que vestirse y prepararse y fue un poco lamentable.
Llegamos a Cuzco procedentes de Pto. Maldonado mediante avión con la compañía Star Perú. La compañía es bastante buena y hacemos el recorrido en 45′ aproximadamente. Cuzco es una antigua ciudad colonial española y la de mayor visitas en todo Perú. Es una ciudad tranquila y muy bonita. Eso sí, solo por el centro ya que cuando sales un poco por las afueras, todo cambia.
Nos alojamos en el hostel Eco Packers que está muy cerca de la plaza de armas y del centro.
Plaza de Armas
En los alrededores de Cuzco hay bastantes cosas que ver y, después de recorrernos la ciudad en una mañana, contratamos una visita guiada para ver el valle sagrado con la agencia INCA´S CONNECTION. La visita nos lleva todo el día y hacemos parada en Písac, Ollantaytambo y Chinchero.
Nos gustaron mucho las terrazas de Písac y el cementerio más grande de toda Sudamérica que tienen allí.
Ruinas incas de Písac
En Ollaytantambo nos gustó más el propio pueblo (chiquitín y con encanto) que las ruinas. Había mucha gente y no se estaba tan bien, pero bueno, como contratamos un guía que nos explicó un montón de cosas, ambas visitas resultaron súper interesantes.
En casi todas las explicaciones que dan, no hablan muy bien de los conquistadores españoles y cómo tratamos al pueblo inca. Da un poco de reparo oír de todo lo que hicieron y cómo se comportaron.
Ruinas incas de Ollaytantambo
A Chinchero llegamos casi anocheciendo. También es un pueblo precioso, empedrado y con arquitectura pre-inca, pero es conocido por los textiles no por la arquitectura. Nos explicaron la forma en que hacían los hilos, el tintado y el tricotado. El resultado: alucinantes tejidos, pero la artesanía hay que pagarla a precios de oro, así que nos fuimos con las manos vacías y congeladas… el pueblito está a tres mil y mucho y en cuanto se fue el Sol hacía mucho frío.
Una de las razones de este fantástico viaje ha sido para poder llegar y contemplar Machu Picchu. Una de las maravillas del mundo y con razón. Todo lo que rodea a este lugar es mágico.
Los trenes baratos no salen de Cuzco, salen de Ollantaytambo (del pueblo que estuvimos el día anterior) así que tuvimos que ir allí de nuevo. Tomamos un colectivo (bus en ruinas que se llena hasta la bandera) hasta Urubamba (2:00h). En Urubamba cogimos otro colectivo a Ollantaytambo, pero se nos echaba el tiempo encima y cogimos un taxi compartido con otro tipo y el hijo del taxista. Viajar en colectivo es toda una aventura en la cual puedes compartir asiento con un hombre y su cabra o una mujer con 2 gallinas vivas. Todo esto le da color a nuestros viajes y lo guardamos con un grato recuerdo. Eso sí, viajar 2h con gallinas al lado no mola.
Viaje en trenDentro del tren
El tren te deja en el pueblo de Aguas Calientes que es el más próximo a Machu Picchu y desde donde salen todas las visitas. El trayecto en tren dura 2:00h y el paisaje es espectacular. Se atraviesan bosques húmedos, se vadean ríos caudalosos y el color se vuelve verde de repente.
Al llegar a Aguas Calientes enseguida notas el bullicio de montones de visitantes (la mayoría extranjeros) que han llegado a lo mismo que tú. Aprovechamos que llegamos relativamente pronto para irnos a recorrer el pueblo y darnos unos baños a las aguas termales que nos habían recomendado. No está mal como experiencia pero la higiene deja un poco que desear. No obstante está curioso y no está mal para rellenar el día. El precio de las termas son 10 soles.
Termas Aguas Calientes
Pasamos la noche en PIRWA HOSTEL y a las 3.30 am nos levantamos para ponernos a la cola del bus (7$ ida). Este es un tema muy importante si quieres tener una foto en tu poder de las ruinas sin nadie de gente y para poder sacar entrada para subir a Huayna Picchu, ya que solo suben 400 personas al día.
Los buses empiezan a funcionar a las 5:30am y no queda otra que esperar hasta esa hora. La recompensa merece la pena con creces. Tener una foto de esa maravilla sin miles de puntos que salgan en ella es la leche.
Huayna Picchu es el pico más alto detrás de las ruinas. El promedio de subida desde la ruinas es en torno a los 45′-60′. Se trata de una subida muy empinada con pasamanos en algunos tramos y en otros con bastante sensación de caída y vacío.
En la cima, se tienen unas vistas de las ruinas fabulosas y cómo sorprendentemente, estas hacen el dibujo de un cóndor.
Ruinas y ‘zetas’ de subida
El día en las ruinas se hace muy muy corto. Hay muchas cosas que ver y si, además, quieres subir a Huayna Picchu, se pasará volando.
Como nota, os dejamos la info que de a las ruinas se puedes subir de 2 formas. Una es en bus y es la que os aconsejamos para subir, pero si quieres ahorrarte el dinero del bus, existe la opción de subir por un camino hasta la entrada. Este camino no está abierto las 24h. Lo abren a las 6:00am (solo media hora antes que los buses) y muy poca gente que se decidió por esta opción llegó antes que nosotros y llegó casi en las últimas.
A las 17:00h teníamos el billete de vuelta en tren y decidimos volver por el camino para verlo también. Sinceramente, Machu Picchu no decepciona absolutamente nada y es un lugar sorprendente que nadie que visite Perú debería perderse.
Creo que hemos tachado uno de los famosos ‘lugares que ha de visitar antes de morir’.
El viaje a Puno lo hacemos desde Cuzco a nuestra vuelta de visitar Machu Picchu. Hemos reservado billete en bus nocturno con la compañía Turismo Mer. Salimos de Cuzco sobre las 22:00 y llegamos a Puno en torno a las 5:00am. El viaje bastante tranquilo a pesar de la paranoia que te meten de que (en ocasiones) hay asaltos en los buses.
Como se llega muy temprano, hacemos tiempo en una cafetería desayunando muy pausadamente. Hay que señalar que la ciudad de Puno se halla a 3.827 metros sobre el nivel del mar y tanto por la mañana como por la noche hace bastante frío.
Los billetes como tal para visitar la isla Taquile, no se compran en ningún sitio. Ha de negociarse con los capitanes de cada barco. En nuestro caso, como queríamos pasar una noche de turismo vivencial con la gente de la isla, necesitábamos que nos recogiesen al día siguiente. Tras una ardua negociación con varios capitanes (jajajaja, por llamarles de alguna manera) llegamos al acuerdo de irnos hasta la isla Taquile y regreso al día siguiente para llegar a Puno a tiempo de coger el autobús que nos lleve a Arequipa.
Barco en lago Titicaca
Nuestra primera parada fue para visitar a los habitantes de la isla de Uros que es la famosa etnia que vive sobre islas flotantes de juncos. La verdad que nos pareció muy variopinto todo aquello aunque bastante montado para el turismo y, como siempre, eso lo desdibuja un poco.
Mola la sensación de flotabilidad que tienes al pisar todos los juncos, aunque vivir así todo el año tiene que ser bastante aburrido.
Isla de UrosIsla de Uros
3 horas después llegamos a la isla Taquile. En esta isla parece que el tiempo se ha quedado parado y que la gente sigue siendo igual que hace 40 años. Al bajarnos del barco se nos acercó una mujer y nos ofreció quedarnos en su casa para dormir por S/10 cada uno.
El turismo vivencial de la isla se basa en que cada vez sea una familia la que se beneficie del turismo que llega a la isla. Cada día, la gente de la isla, se turnan para ofrecer sus casas como alojamiento. La gran mayoría de gente solo está de paso por la isla y después de la visita se van todos. ¿Todos? ¡No! Nosotros nos quedamos…
La altura de la isla está a unos 4.005m de altura y todos nuestros pasos nos van costando conforme vamos andando y subiendo las pronunciadas cuestas de la isla. La gente que vive aquí nos dejan asombrados de lo fuertes que están. Normal, están muy acostumbrados a esta altitud.
La casa donde nos alojamos es de lo más humilde aunque nos gusta mucho esta experiencia. Por la noche baja la temperatura a casi rozar los 0º, por lo que es aconsejable venir con bastante ropa de abrigo.
Nuestro baño
Los señores que nos acogen se llamaban Jesús y Esperanza. Nos enseñaron nuestra habitación que, según lo visto, podíamos darnos con un canto en los dientes. Nuestro baño era de lo más humilde, pero nos sentimos muy bien tratados.
La verdad que la isla es una pasada. Sobre las 14:00 se van todos los turistas que van a visitar la isla y luego llega la tranquilidad y la isla se quedó demasiado grande para nosotros.
Pasamos parte de la tarde jugando con los hijos de la familia donde estábamos (Edgar y Quintina). Es curioso ver con lo poco que tienen todo lo que pueden darte. Aprovechamos para hacerles un montón de fotos que les haremos llegar cuando estemos en Madrid. Para ellos debe de ser una experiencia bonita.
Jugando con los niños¡Nuestros dibujos!
Cuando se hizo de noche, sentimos en nuestras carnes el frío que hacía en la isla. Por la sensación que teníamos y vista mi posición en cúbito-supino ataviado de ropa, seguro que estábamos por debajo de 0º. Menos mal que veníamos bien preparados para lo que pudiera pasar, aunque viendo mi cara antes de dormir no cabía duda de que estaría de lujo.
A dormir calentito
Ya de vuelta a Puno, y después de 3h de aburrido viaje, llegamos por los pelos a coger el autobús de Cruz del Sur que nos llevaba a Arequipa. Nuestra próxima parada…
Salimos de Puno dirección Arequipa con la compañía de buses Cruz del Sur. Es la segunda ciudad más importante de Perú por detrás de Lima. La ciudad es de una clara influencia colonial española y resulta peculiarmente bonita con el volcán Misti presidiendo el horizonte.
Nos alojamos en Torres de Ugarte, un hotel muy chulo, céntrico y muy bien de precio.
Plaza de armas y volcán Misti
En la zona de Arequipa tenemos intención de hacer 2 cosas además de visitar la ciudad: rafting por el río Chili y visita al cañón del Colca.
La visita por la ciudad no puede ser más interesante. Comenzamos visitando el monasterio de Sta. Catalina. La entrada son 40 soles y se puede optar por una visita guiada. Nosotros nos apañamos muy bien con las explicaciones de la Lonely Planet.
La arquitectura combina perfectamente el periodo colonial español hecho por manos indígenas. El resultado es una ciudadela preciosa con mucho colorido y muy interesante.
Otra de las atracciones que no nos queríamos perder en nuestra visita a la ciudad de Arequipa es ver los restos de la momia Juanita. La momia la albergan en el Museo de Santuarios Andinos y la entrada son 40 soles.
Aprovechamos la salida del museo para probar un plato típico de Perú, el cuy. El dicho de que todo sabe a pollo es completamente cierto.
Cuy a la brasa
Al día siguiente nos animamos a hacer rafting por el río Chili. Elegimos la compañía Expediciones y Aventuras y nos ha parecido una actividad muy recomendable. El río no tiene un caudal muy grande pero, aún así, tiene rápidos del nivel II, III y IV.
Otra de las actividades que teníamos ganas de hacer era la visita al cañón del Colca. Solo contratamos el desplazamiento y decidimos hacerlo a nuestro aire. Hacemos noche en el fondo del valle en un auténtico oasis. La primera parada es en el mirador del cóndor, punto desde donde podemos ver el vuelo de este famoso ave emblema de Perú.
Cóndor en acción
Más tarde, nos adentramos en el interior del cañón bajo un paisaje árido y muy aéreo de todo el cañón. Cabe destacar que el Colca, es el segundo cañón más profundo del mundo con una profundidad de 4.160m.
El paisaje es un poco feo a primera vista pero va ganando interés en cuanto se va bajando.
Bajando el cañónEmpezamos a ver algo de aguaCruzando algunos puentes
Después de unas cuantas horas de caminata, nos topamos con nuestro prometido oasis. Parece mentira que un lugar así pueda estar dentro de este entorno. Os recomendamos que llevéis bañador ya que hay piscinas para poder refrescarte después de la caminata.
Ya se ve el oasisLas piscinas
Los alojamientos son de lo más rudimentario. Son chozas con dos camastros que nos servirán para pasar la noche. Hay que llevar frontal ya que no disponen de luz eléctrica. Recordamos, además, que había bastantes mosquitos que pueden aguaros un poco la estancia.