El trayecto desde Kunming a Lijiang dura unas 8h con paradas. Los buses suelen ser más que decentes y el viaje se hace relativamente cómodo.
Sin exagerar, Lijiang nos parece la ciudad más bonita de las que hemos estado en todo China. La ciudad tiene más de 1500 años de antigüedad y la etnia mayoritaria en la Naxi. La zona antigua que es donde tenemos el hostel, es un laberinto de callejuelas con canales de agua adornadas hasta el más mínimo detalle. La cruz de esta ciudad es, una vez más, el turismo nacional. Hay que armarse de paciencia y no desesperar.
Callejuelas de LijiangFuentePuente sobre el río
El transporte hasta el comienzo de la ruta de la garganta del tigre lo contratamos directamente en el hostel de Mama´s Naxi Guesthouse. El trekking consiste en una garganta recorrida por el río Yangtsé durante 16km y más de 3.900m desde su base hasta las altas montañas. El comienzo de la ruta se hace en el pueblo de Qiaotou y se tardan unas 8h hasta el alojamiento a mitad de camino.
Unión de ríosComenzando a subirCabras
El trekking es perfectamente realizable en 2 jornadas, debiendo dormir a mitad de camino en alguna de las casas de huéspedes que hay. Nosotros escogimos Halfway Gesthouse.
Alojamiento Half Way
Las vistas son excepcionales y la profundidad de la garganta sobrecoge en su zona más alta.
Comenzando a bajarCaminoCaída
Al terminar la ruta, solo hay que esperar el transporte que conecta hasta el punto de partida. Una ruta altamente recomendable y sin ninguna dificultad técnica salvo la distancia.
Nuestro último destino de China es, como no, visitar la urbe de la capital del país, Beijing. Con más de 16 millones de habitantes, nos abruma un poco enfrentarnos a ella pero seguro que nos sorprende.
Lo primero que queremos es buscar uno de los hutones de la ciudad para alojarnos y elegimos este hostel más que apañado.
Nuestra primera visita en la ciudad es la plaza de Tiananmen, la cual yo solo conozco por la mítica imagen de la persona que se puso delante de los tanques en las famosas protestas de 1989.
Plaza de Tiananmen
Aprovechamos para visitar la ciudad prohibida que está justo al lado. La ciudad prohibida fue el complejo de palacios donde residieron muchos de los emperadores de la dinastía Ming y Qing. La entrada son 60¥ por persona.
Es un recinto muy cuidado con infinidad de estancias que visitar, museos y jardines cuidados al más mínimo detalle. Como todos los lugares de China, aquí también hay muchísimo turismo nacional.
Entrada a la ciudad prohibidaTrono del emperadorExterioresArmaduras emperadores
A la salida nos dirigimos a visitar uno de los hutones de la ciudad. Es muy curiosos cómo es la vida en uno de estos callejones de la ciudad. Todo parece una locura a nuestros ojos pero perfectamente estructurado para los que viven allí. Lo mejor es perderse por uno de estos hutong y disfrutar.
Hutong
La siguiente visita interesante es ver cómo administran el ocio los habitantes de Beijing en el parque del templo del cielo. Se encuentra fácilmente en un mapa y se puede llegar a él perfectamente en metro.
En este parque acuden diariamente la gente a disfrutar de todas y cada una de las aficiones que tienen (música, deportes, bailes, rezos, etc).
Otro de los días nos dirigimos a visitar la gran muralla china. Escogemos la visita del sector de Simatay (140km de Beijing) ya que está mucho menos concurrido y está en mejor grado de conservación.
Esta visita es un poco peculiar ya que te dan un tiempo para recorrer sus 11km de recorrido. Tiempo da de sobra, aunque conviene no dormirse en hacer miles de fotos.
La vista de la muralla impone y te lleva a otra época imaginando la cantidad de gente que se necesitó para construirla. Una pasada de visita.
Gran murallaTorreónColinas
Al terminar el recorrido se llega al lago Mandarin Duck donde se cruza este por un puente colgante. Para llegar al pueblo se puede atajar bajando por una tirolina que te cruza el lago hasta el embarcadero del pueblo.
Mandarin DuckTirolina
Para finalizar nuestra visita a Beijing no podía faltar la calle de compras más famosa del mundo entero, la calle de la seda. Aquí todo se puede comprar y todo es falsificable. Seguro que no os iréis con las manos vacías. ¿Apostamos algo?
Nos vamos de escapada cultureta para conocer la ciudad de Budapest. Volamos con la compañía WizzAir aprovechando una oferta buena que vimos por internet.
Aunque solo vamos un fin de semana, es más que suficiente para conocer la ciudad y recorrernos los principales puntos de interés de la ciudad.
Reservamos en Locust Tree Apartments, un apartamento para 4 personas situado en una zona muy céntrica y cerca de los tranvías.
Antes de nada hay que saber que Budapest, como tal, está dividida en 2 zonas por el río Danubio. En el lado oriental del río se encontraría Pest y en el occidental está Buda.
Comenzamos la visita con el Parlamento húngaro, un bonito edificio a los pies del Danubio y uno de los más importantes de la ciudad. De obligada visita tanto de día como de noche. Las vistas, desde Buda, son las mejores.
Merece la pena pasarse a ver las esculturas en forma de zapatos dedicadas a las víctimas del partido fascista de la segunda guerra mundial. Se encuentran unos metros antes de llegar al parlamento.
Parlamento húngaroEsculturas conmemorativasParlamento y río Danubio
Para llegar al parlamento se puede hacer en metro, bus o tranvía y las paradas son:
Metro: Linea 2
Tranvía: línea 2.
Autobús: líneas 15, 70, 78 y 115
Nuestra siguiente visita la realizamos al Castillo de Buda y el Bastión de pescadores. Las vistas desde lo alto de la zona amurallada del parlamento y el puente de las cadenas es increíble tanto de día como de noche.
Para acceder a la zona alta de Buda, se puede elegir muchas opciones (bus, ascensor, funicular, etc) pero nosotros, por peculiar, escogemos el funicular. Las vistas son las mejores de la ciudad.
Vistas desde lo alto de BudaFunicular
Desde aquí accedimos a la ciudadela, situada en lo alto del monte Géllert. En esta zona se puede visitar la fortaleza, además de un búnker de la segunda guerra mundial y, muy cerca de aquí, se puede visitar la estatua de la libertad húngara.
FortalezaAmigos viajeros
De camino al apartamento, visitamos el puente de las cadenas. Uno de los principales puentes que cruzan el Danubio. Tiene unas vistas de noche alucinantes y es una buena opción para ir volviendo hacia el centro.
Puente de las cadenas
El centro no es muy grande y merece la pena perderse un poco entre las calles. Siempre se descubre algún sitio chulo.
Otra cosa que hay que probar es la comida húngara. Degustar algún plato típico del país acompañado de la buena cerveza que por aquí abunda es un plan perfecto para cerrar un día como hoy.
Al día siguiente nos dirigimos a probar uno de los muchos y famosos balnearios que tiene la ciudad. Elegimos el balneario Széchenyi por ser uno de los pocos balnearios públicos de la ciudad y uno de los más grandes de Europa.
Está situado en Állatkerti krt. 11, muy cerca de la Plaza de los Héroes, y se llega a ella con la línea 1 de metro (parada Széchenyi fürdö). El horario: 6:00 a 22:00.
Balneario
De vuelta se puede pasear por el parque que alberga el balneario y visitar la Plaza de los Héroes. Sin duda, Budapest merece ser visitada.
La capital de Turquía nos ha parecido una ciudad muy interesante con muchísimas cosas que ver y hacer. Os aconsejamos reservaros, al menos, 3 días para poder disfrutar de todo lo que ofrece.
Puente de Gálata. El puente que separa en 2 la zona nueva y la zona antigua de Estambul. Hay siempre un bullicio de gente pescando y vendiendo riquísimos bocadillos de pescado.
Baile derviches giróvagos. Hay muchos puntos donde se puede contratar una actuación cerca de la torre Gálata.
Todas estas visitas nos parecieron esenciales aunque seguro que hay otras muchas que, dependiendo de los intereses de cada uno, las consideraría ‘esenciales’ igualmente. Estambul es una ciudad perfecta para perderse por las calles y descubrir cosas nuevas detrás de cada esquina.
Un buen restaurante para cenar con vistas al bósforo es Hamdi Et Lokantasi. Es caro pero de lo mejor por la zona y con vistas espectaculares.
Llegamos a Pamukkale atraídos por las famosísimas formaciones calcáreas de agua termal en forma de algodón. De hecho, Pamukkale significa ‘castillo de algodón’ en turco (por algo será). Llegamos procedentes de Estambul con la compañía Pegasus (low cost turca) y la verdad que funciona verdaderamente bien. Pamukkale se encuentra en la provincia de Denizli, al sodoeste de Turquía.
La gran mayoría de la gente se acerca a Pamukkale para ver las piscinas de toba o de travertino pero, en realidad, hay mucho más que ver, como una ciudad romana (Hierápolis) construida para aprovechar los beneficios de las aguas termales de la zona.
Nos alojamos en White heaven hotel ya que está bastante cerca de la entrada a la ciudad de Hierápolis (taquilla norte) y resultó muy cómodo ya que no disponíamos de coche.
HierápolisCirco romanoJumping
La visita a estas 2 atracciones bien pueden ser de unas 3-4h. Al terminar, se puede tomar un baño en las termas públicas que hay. Hay taquillas para poder cambiarse y guardar la ropa.
Otro vuelo más con Pegasus nos deja en menos de 2h en la zona de Capadoccia (Göreme). Desde lo lejos ya vamos viendo la morfología tan característica de la zona. ¡Es alucinante!
En total estamos 4 días/3 noches en la ciudad de Göreme. La ciudad en sí no es muy grande pero es un buen punto para moverse por esta zona. El primer día lo dedicamos a hacer una ruta de BTT rodeando los 5 valles de la Capadoccia.
La ruta es un sube-baja constante pero muy entretenido y por dentro de los valles de Capadoccia que son increíbles. Contratamos el alquiler y el guía con esta agencia que es 100% recomendable.
El alojamiento que reservamos en Göreme es Roc of Capadoccia, bastante nuevo y muy bien situado. Los precios de los alojamientos no es demasiado caro en Capadoccia y se puede encontrar cosas muy buenas por no mucho dinero.
Otro de los días lo dedicamos a acercarnos a la localidad de Kaymakli para visitar una de las 36 ciudades subterráneas que existe en esta zona. Cogimos un bus de línea que nos dejó en el pueblo de Urgup (21km) y allí cogimos otro que nos dejó en Kaymakli (5km).
Kaymakli es la ciudad subterránea más grande de la Capadoccia, mientras que la de Derinkuyu es la más profunda. Os dejamos aquí toda la información de la ciudad subterránea. El precio de la entrada es de 15TL.
KaymakliKaymakliKaymakli
Otro gran descubrimiento en Göreme es la comida. Os recomendamos que probéis de todo (sobre todo la sopa de lentejas). ¡Riquísimo!
La manera más económica de llegar a Laos es a través de Tailandia. Volamos con Qatar Airways de Madrid a Doha, después cogimos otro vuelo hasta Bangkok. En Bangkok cambiamos de compañía para ir a Chiang Rai (norte de Tailandia).
Los trayectos fueron así:
MAD – DOHA (7h)
DOHA – BNK (6:30h)
BNK – Chiang Rai (1:10h)
Vistas espectaculares
Qatar Airways es una compañía estupenda, siempre hemos volado muy bien con ella, aunque en el primer vuelo un poco más estrechos de lo normal. Disfrutamos de unos buenos mantos de nubes.
Picnic Thai
Para ir a Chiang Rai compramos los billetes con Smile Thai, la low cost de Thai Airlines y muy bien, hasta nos dieron un pequeño snack (el bollete espectacular).
Al llegar a Chiang Rai cogimos un taxi (4€) que nos llevó a nuestra Guest House Baan Malai, un sitio estupendo con cama de dos metros y desayuno incluido por 15€ la noche para dos ¡qué más se le puede pedir a la vida!
Como llegamos tarde para visitar palacios y sitios oficiales nos dimos una vuelta por la ciudad y paramos a cenar en un sitio de barbacoas. Resultó ser un lugar espectacular con comida riquísima. Eso sí, salimos con un pestazo increíble. Comida para dos rica, rica con dos súper cervezas por 6€.
Llegar a Luang Namtha desde Chiang Rai es más fácil de lo que nos habíamos imaginado. Los autobuses públicos salen desde la estación de autobuses de Chiang Rai, a 5 minutos andando.
La gente es muy amable y nos ayudó en todo momento.
Cogimos el autobús con destino a Chiang Khong (2h-130THB). Una vez que has llegado hay que coger un tuk-tuk hasta el paso fronterizo (5 minutos más). En la aduana hay que pagar 36$/persona y hay que llevar 1 foto tamaño carnet. Recomendamos pagar en dólares porque hacen mucho mejor cambio. Una vez que se ha superado este trámite, elegimos compartir una furgoneta particular con 2 chicos argentinos ya que no salía mal de precio (13$/pers) y llegábamos 1h antes.
Existe otra opción más barata pero más lenta y es coger un autobús local. Para eso hay que coger un tuk-tuk hasta la estación de autobuses y después coger el autobús que te lleva a Luang Namtha.
Refrigeración made in Asia
Luang Namtha no tiene gran interés si no es para visitar su reserva natural de Nam Ha. Hay muchísimas opciones para poder recorrer esta zona (rafting, bicicleta, trekking, etc.). Nosotros elegimos dos días de rafting y trekking. Reservamos con una agencia que se llama Forest Retreat Laos, en la calle principal hay varias y todas anuncian que hacen ecoturismo, nosotros elegimos esta porque tenía buenas críticas en Tripadvisor y Lonely Planet. Todas las agencias funcionan igual, cuantas más personas se apunten más económico sale. Nuestro pack de dos días solo lo quisimos nosotros y nos salió un poco más caro, 120$ persona, pero muy bien gastados. Incluyó el guía, un ayudante, transporte, comidas, agua y material.
El primer día hicimos kayak. Cada uno en un kayak inflable (aunque eran dobles, pero pedimos ir separados para que fuera más divertido para ambos). Descendimos el río Nam Ha durante 24km, nos dijeron que había rápidos en el trayecto, y efectivamente los había, lo que no nos habían dicho es que eran unos rápidos interesantes. No nos pareció nada fácil, de hecho si nunca lo hubiéramos hecho, habríamos flipado. Imagino que todo cambia en función de lo que llueva y de la estación, pero nosotros pillamos el río fuerte. No hay fotos porque no nos fiamos de no ir al agua.
Primera parada kayakFisherman camp
Paramos en tres poblados de diferentes etnias y fue una visita realmente interesante, no es el típico teatrillo para los turistas, de hecho no te hacen ni caso. Tú paseas entre las casas y el guía te va explicando cómo viven. Nos gustó mucho la experiencia, nos quitó el mal recuerdo de Perú que sí fue una pantomima.
Poblado KhamuRetrato Khamu
Finalizamos el recorrido en nuestro campamento (Fisherman camp). Aquí pasamos la noche para hacer el trekking al día siguiente.
Nuestro hogar en la selvaNuestros maravillosos cocinerosThe Selva Inn
Nos levantamos molidos de dormir en esas «camas», desayunamos y emprendimos el trekking de 5h por el bosque/selva. Y lo mismo, un trekking que dura de verdad 5h y no alargan haciendo tonterías, anduvimos un montón. Como había llovido el suelo estaba muy resbaladizo y dificultaba las bajadas, pero estuvo muy bien.
Trekking entre bambúsPanorámica en medio de la selvaSudando la gota gorda
Acabamos cansados y satisfechos con lo que contratamos, recomendamos esta agencia para recorrer la reserva natural por ser la actividad muy auténtica y salvaje.
Desde Luang Namtha hay dos formas de llegar a Nong Kiaw, en buses regulares: uno hasta Pakmong y luego otro hasta aquí (120.000 kips) o bien pagando un poco más (130.000 kips) e ir en una van directa. Los precios son desde el pueblo e incluyen el tuc-tuc hasta la estación de buses, en la estación de buses siempre será más barato que en el pueblo, pero ir y volver a ella desde el pueblo te cuesta dos tuc-tuc.
Elegimos la opción de ir directos, pero la sorpresa fue buena porque al llegar a la estación no había van directa porque no había suficientes viajeros, así que nos metieron en una que iba a Luang Prabang (muy de juerga de Hugh Hefner – RIP), nos pararon en Pakmong muy a nuestro pesar (trayecto de 5h) y sobornaron a un tipo con una furgo cochambrosa para que nos llevara hasta Nong Khiaw (trayecto de 40′). ¡Llegamos!
Playboy transport
El pueblo es espectacular, hay que sacar un par de días para estar aquí. Es un remanso de paz a las orillas del río Nam Ou. Nos alojamos en Meexai guest house en una habitación con vistas al río (15$/noche).
Nuestras vistasNong KhiawAtardeceres increíbles
Lo mejor para moverse por la zona sin duda es alquilar una moto. Es barata, rápida y te permite llegar a zonas más alejadas. El precio, 80.000 kips/manual o 100.000/automática.
¡A toooope!
En octubre es la festividad de Bun Awk Phansa y nos acercamos al pueblo de Ban Nakhon(15min.) a ver una carrera de embarcaciones típica.
Regatas
Más tarde, fuimos a visitar la cueva de Phatok, a 10 minutos de Nong Khiaw. Es una visita rápida para completar algún hueco del día. Nada espectacular. El precio es de 10.000 kips/persona.
Motoreta y paisajesNiños bañándoseEntrando a la cueva
Después nos dedicamos a recorrer las carreteras y visitar las múltiples aldeas q salpican el recorrido. Este sitio merece mucho la pena recorrerlo y gastar un par de días.
Llegamos a Luang Prabang desde Nong Khiaw en furgoneta. El billete cuesta 40.000 kips por persona (4€) y se tarda más o menos 3h, fuimos bastante apretados porque la furgo era mini. Los billetes se compran en la estación el mismo día y si vas en temporada baja, puede que no se cumplan todos los horarios. Nosotros queríamos salir en el de las 9h y como no había gente, nos tocó esperar hasta las 11h.
Al llegar a Luang Prabang, hay que coger un tuk-tuk ya que te deja en la estación norte que está a unos 9km del centro. El precio del tuk-tuk es de 20.000 kips/pers (2€). Hay que negociar que te dejen en tu alojamiento para que no te suelten al principio de la calle principal.
Nos alojamos en Khoum Xieng Thong Boutique Villa, pagamos 108€ por 4 noches. Tiene una buena ubicación dentro de la ciudad, zona tranquila, aunque conociendo ahora Luang Prabang nos gusta más la zona de la ribera del río Nam kham.
La ciudad tiene una calle principal bastante grande donde se concentran las principales atracciones turísticas (un montón de wats, el palacio real, la colina Phousi, el mercado nocturno, etc.) y la zona de ocio más occidental de todo Laos.
Palacio Real
La city
Tuvimos mucha suerte ya que al llegar, coincidimos con la festividad de Boun Ok Phansa. Divertido ver una celebración loca llena de luz y gente, muy buena experiencia.
Monje disfrutando del desfile
Dentro de la fiesta
Al día siguiente alquilamos una moto para todo el día (120.000 kips – 12€) y nos acercamos a ver las Kuang Si waterfalls (29km). Pagamos 2.000 kips (0,20€) por dejar la moto en un parking y 20.000 kips (2€) por la entrada a las waterfall. Antes de llegar al agua, se pasa por un centro de recuperación de osos. Los ves súper cerca y mola ver cómo los cuidan.
Las cataratas son una pasada y una zona de baño muy chula. Merece la pena quedarse un par de horas por las diferentes zonas de baño que hay, pero al ser una zona muy turística, no esperes estar con poca gente, se llena.
Zona de baño
Piscinas de roca
Cascada
Las cenas en el mercado nocturno es algo que merece mucho la pena. Es todo baratísimo e interesante.