Esta entrada la vamos a dedicar para contaros cómo realizar los trámites desde Tongariro para cruzar de la isla norte a la isla sur.
El viaje desde Tongariro hasta Wellington son 344Km. La carretera es buena y los paisajes espectaculares. Recomendamos parar a tomar un café y una porción de carrotcake en el pueblo de Foxton.
Paisajes durante el viajeCosta sur de la isla norte
Hemos aprovechado para hacer la compra para el trekking de Abel Tasman ya que no habrá muchas más oportunidades de hacerla.
Los billetes de Ferry han de reservarse con antelación para no quedarte sin plaza. La duración es de 3:30h. Hay que ir con tiempo para pasar los trámites que no es otra cosa que dar la reserva al tipo de la garita de entrada y esperar tu turno de entrada al ferry.
Os recomendamos no perderse la entrada en los fiordos de la isla sur.
Fiordos isla sur
El pueblo donde se llega se llama Picton y nos hubiera gustado quedarnos a visitarlo ya que, desde el ferry, parece que es muy chulo. Desde Picton hasta Motueka nos separan 180Km que se hacen en 2:30h más. Pasamos noche en el camping de Motueka.
En el siguiente enlace podéis encontrar un mapa del trekking desde su punto de partida, Marahau. En total son aproximadamente 42Km desde Marahau hasta Totaranui. Hay numerosos hut (refugios) a lo largo del camino y se puede planear el trekking en tantas jornadas como se quiera. Nosotros hemos dividido el trekking en 3 días (2 noches) pasando noche en Bark Bay hut (km 23,7) y en Awaroa hut (km 36,2).
Antes de comenzar el trekking se ha de pasar por la caseta del guarda para que os registréis y se haga el check-in de los hut donde se pretende pasar las noches y dejarlas pagadas. Si no se tiene este check-in no se puede dormir en los refugios. Aquí también se contrata el water-taxi que sale desde Totaranui que nos devolverá al punto inicial del trekking.
Otra cosa a tener en cuenta es que en el trekking se es totalmente autónomo. Tienes que portear con tu comida, saco, ropa, etc. No hay posibilidad de comprar nada por el camino.
DÍA 1 – MARAHAU – BARK BAY HUT (23,7 Km)
La jornada más dura del trekking sin duda. A parte de la gran cantidad de kilómetros que son, hay que contar las mareas para poder pasar por las playas o tener que rodearlas haciendo unos kilómetros más.
El camino transcurre siempre por el litoral. A veces ganas unos cuantos de metros y se ven unas vistas increíbles y otras veces bajas hasta las playas para poder seguir el camino. Se cruzan puentes colgantes, ríos, cascadas y se atraviesan zonas donde casi no entra la luz de lo tupidas que están.
DÍA 2 – BARK BAY HUT – AWAROA HUT (13,5 Km)
Día mucho más tranquilo que el de ayer al ser más corta la etapa y poder empezar antes. El paisaje sigue siendo increíble. Hay que estar atento ya que en este trekking hay mucha fauna y se pueden ver muchos animales (sobre todo en el agua).
Hemos tenido la suerte de que una foca ha venido a jugar con nosotros durante un rato y se ha acercado muchísimo. Casi que hasta podíamos tocarla. Este país es una sorpresa constante.
DÍA 3 – AWAROA HUT – TOTARANUI (5,5 Km)
La etapa más corta del trekking. nos levantamos pronto ya que hay que pasar la bahía de Awaroa que es un estuario y necesitamos que la marea esté lo mas baja posible. El agua está realmente fría y, por momentos, nos cuesta sentir los pies. Menos mal que solo son los pies y no hasta la cintura. El tema de las mareas puede jugarte una mala pasada y tener que hacer bastantes más kilómetros para tener que sortear la costa.
En 1:30h se llega a Totaranui y allí se encuentra esperando el water-taxi para llevarnos de regreso al punto de partida, Marahau. El tipo que pilota la lancha es super majete y nos para de camino en la isla de Tonga donde hay una colonia de focas para que las podamos ver y fotografiar. Mola mucho la experiencia.
Dejamos atrás el trekking Abel Tasman Coast Trail todavía en la retina y nos dirigimos rumbo a los glaciares Franz Josef y Fox haciendo una parada previa para ver las formaciones rocosas de Pacake rocks (Punakaiki).
En esta zona de la isla sur y en esta época no es extraño el ir solo por la carretera durante 1h sin cruzarse con ningún tipo de vehículo, por lo que conviene ir bien provistos de combustible.
La primera parada la hacemos para visitar las formaciones rocosas de Pancake Rocks, unas formaciones que recuerdan las de una tarta por la cantidad de capas en las que están erosionadas las rocas.
Pancake Rocks
Desde Marahau, se tardan unas 4h en llegar, por lo que nos alojamos directamente en el camping Punakaiki Beach Camp. Es una buena parada para no hacerse el viaje del tirón hasta la zona de los glaciares y merece la pena la visita a las formaciones rocosas. La entrada es gratuita y se tarda muy poco en verlas.
Al día siguiente tenemos ‘solo’ 217Km hasta el pueblo de Franz Josef. ¡Por fin llegamos a los glaciares! Nos alojamos en el camping de turno y nos vamos enseguida a ver el glaciar Franz Josef.
No se tardan más de 10′ en llegar a la zona del glaciar. Nos sorprende que apenas haya gente para verlo, se nota que estamos en temporada baja y nosotros nos parece mucho mejor.
El glaciar es simplemente espectacular. Llegamos hasta la lengua glaciar donde hacemos las primeras fotos y luego continuamos por una loma de arena que se adentra un poco más para verlo un poco más cerca.
Franz Josef glacierSeracs
La idea de traernos el material (crampones y piolets) hasta Nueva Zelanda era para contratar alguna caminata por alguno de los glaciares (entre otras cosas) pero al ver a un grupo de turistas se nos quitaron un poco las ganas. Los guías van con un uniforme tipo tirolés con unos piolets que parecen pértigas y te llevan por zonas muy simples.
Decidimos hacerlo por nuestra cuenta en el glaciar Fox.
Al día siguiente nos dirigimos a Fox para ver el glaciar que lleva su nombre. Solo se tardan 30′ en llegar. El glaciar es igual de alucinante que el Franz Josef y volvemos a no encontrarnos a nadie por el camino. El día está un poco gris y amenaza lluvia pero aprovechamos para adentrarnos en él y hacer un mini-trekking por nuestra cuenta. La experiencia es inolvidable y es completamente seguro ya que está todo muy preparado para el turismo y no nos salimos del camino marcado.
Fox glacierMini-trekking por el glaciar
Preguntamos en el pueblo de Fox para realizar el trekking por el glaciar y nos pedían 170$/pers. y no hacían cosas distintas a las que hicimos nosotros por nuestra cuenta. Dejamos esta información por si a alguien le puede interesar.
En la zona de Fox hay 2 cosas que no hay que perderse, el lago Matheson y el trekking de las Gillespies Beach para ver la colonia de focas que hay. Para el primero no se necesita demasiado tiempo pero merece muchísimo la pena. Se trata de un lago de color oscuro donde se pueden sacar unas fotos increíbles del Monte Cook (3.723m) y el Monte Tasman (3.497m) reflejados en sus aguas. El paseo es muy agradable y es apto para todos los públicos.
Lago Matheson y Mt. CookPaseo alrededor del lago Matheson
El trekking de las Gillespies Beach lleva más tiempo recorrerlo (unas 5h i/v). El camino discurre por sendero de bosque húmedo atravesando numerosos puentes sobre lagos y ríos. La vegetación es de un verde tan intenso increíblemente repleta de kauris y helechos gigantes.
Para llegar a la zona donde se dejan los vehículos, hay que conducir por una pista sin asfaltar durante unos 12km. Sin duda, la visita merece mucho la pena.
Camino por el bosque húmedoPlaya Gillespies Beach
Al llegar al final de la playa se puede divisar la colonia de focas que habita en ella. Se llega hasta muy cerca y se les puede hacer muchas fotos. La experiencia es alucinante.
Desde la zona de glaciares hasta Te Anau, tenemos el viaje más largo de carretera (6h) pero se puede observar una de las mejores vistas de todo el viaje ya que se atraviesan los alpes del sur y las vistas son simplemente alucinantes.
Alpes del Sur
Decidimos pasar por alto Queenstown para la vuelta y parar solo a comer de camino a Te Anau. Hay un área de servicio a las afueras que está al lado del lago Wakatipu y es una zona ideal para comer.
Parada para comer camino a Te Anau
Llegamos a Te Anau en 2h y nos alojamos en el top10 por estar cerca del pueblo y por las vistas al lago que lleva su nombre. Merece mucho la pena contemplar una puesta de sol sobre el muelle del lago. Hay unas vistas, únicas.
Atardecer Te Anau
Desde Te Anau se llega a la zona de los fiordos (Milford Sound) en 1:40h. La carretera final es una típica carretera de montaña donde se debe de tener un poco de atención sobre todo por el volumen de algunas autocaravanas que van y vienen.
Al llegar al puerto, basta con elegir un tipo de barco y una hora de salida y comprar los tickets oportunos que te llevan por los fiordos hasta la desembocadura a mar abierto. Toda una experiencia. Nosotros nos decidimos por Southern Discoveries y nos cobran 75$ NZ/persona.
Milford SoundPaseo en barcoFocas descansando
Hay 2 trekkings por la zona que son fáciles y bonitos para hacer: Key summit y Chasm walk. La primera de ellas es una ruta de unas 3-4h y comienza en un punto llamado The Divide, el paso este-oeste, a unos 80km (1,5h) de Te Anau por la Milford Hwy. La primera hora de caminata discurre por la Routeburn Track, uno de los nueve Great Walks de NZ. Es uno de los senderos de gran recorrido más populares del país, 32km por los parques nacionales de Fiordland y Mount Aspiring.
Ascendemos por sendero perfectamente indicado y mantenido después de atender la solicitud de desinfectarnos las botas para no extender la plaga de algas. No deja de sorprendernos la sensibilidad del país hacia su naturaleza: nadie se sale de los senderos, encuentras baños casi hasta en las cimas, absoluta limpieza, incluso te piden que apagues el motor del coche para disfrutar del canto de los keas y todo tipo de aves!
El inicio por hayedo es exuberante, es imposible ver las montañas en esta selva. Conforme ganamos altura van apareciendo los picos nevados, siempre escarpados y abruptos, hasta desembocar en una pradera alpina. Hacemos cima con vistas panorámicas espectaculares de Humbolt y Darran Mountains. Tres valles convergen a nuestros pies bajo una luz favorecedora. Espléndido mirador.
De camino a Mt.Cook NP hay un trekking interesante, Rob Roy Glacier track. Se trata de un recorrido sencillo de unos 10km de distancia hasta la lengua del glaciar que lleva su nombre. La ruta parte del pueblo de Wanaka, que es conocida por 2 cosas, por el gran lago que la preside y por las pistas de esquí cercanas a ella.
En los meses de verano del hemisferio norte, suele estar bastante colapsada de esquiadores.
Para llegar al parking donde se inicia la ruta, hay que recorrer unos 50km desde la ciudad de Wanaka en dirección Mt. Aspiring (3.033m) y de aquí 12km más por una carretera sin asfaltar.
Las vistas merecen mucho la pena así como el comienzo de la ruta.
Puente colganteÁrbolesRocas interesantesGlaciar Rob Roy
De vuelta en el pueblo de Wanaka, nos alojamos en el Holiday Park de turno y nos registramos. El pueblo es muy pequeño aunque tiene bastante ambiente de esquí.
A la mañana siguiente nos dirigimos a ver el Mt.Cook (3.724m). Hay un total de 210km hasta Mt.Cook Village de buena carretera. El paisaje es espectacular y cruzamos diversos lagos glaciares con un color lechoso debido a los sedimentos que arrastran.
Mt. Cook
Os dejamos diferentes rutas por el Mt.Cook National Park que se pueden hacer en un día y son muy fáciles. Nosotros optamos por la Kea Point Track (2h i/v). Hay vistas del Mt. Sefton (3.151m), el valle Hooker el glaciar Muller y el Mt. Cook.
Kea Point TrackSubida al ‘View Point’Valle Hooker
Pero sin duda lo que más nos impresionó de todo es el glaciar Tasman y su lago glaciar con icebergs flotando en medio de él. La vista es una auténtica pasada y el color del agua simplemente maravilloso. Aquí se puede estar un buen rato admirando el paisaje y no poder dejar de mirarlo.
Desde Mt.Cook hasta nuestro último destino, Christchurch, nos separan 362km de buena carretera y paisaje espectacular. Al llegar a Christchurch nos damos cuenta de que ya va tomando un aire a ciudad.
Nos alojamos en el camping y salimos a ver un poco la ciudad. Nos encontramos una ciudad un tanto devastada por el terremoto que sacudió la ciudad en septiembre del año 2010. La imagen de algunas calles es desoladora. Lo tienen todo cerrado al público y reconstruyendo todo lo que pueden.
En fase de reconstrucción
Pero después de unas cuantas vueltas a la ciudad hemos podido ver cosas muy chulas y considerar esta ciudad como una de nuestras favoritas para vivir. Lo tiene todo: cerca de montañas, al lado del mar, rodeado de verde y que son súper amables y pendientes del medio ambiente.
Parque del jardín botánico
Al día siguiente nos vamos a pasar el día a la próxima (83km) península de Banks. El paisaje al entrar a la península es verdaderamente alucinante. Todo cambia de repente y se transforma en un verde intenso y no ves muchas veces ni el relieve del terreno.
Península de Banks
Llegamos hasta el pueblo de Akaroa que es el final de la carretera. El pueblo en sí no tiene demasiado interés, es más el entorno. Se nota que debe de ser un destino turístico de segunda residencia.
Nos damos unos cuantos paseos por el pueblo y los alrededores hasta que llega la hora de comer. Tiene mucho encanto este pueblito. Nos ha gustado mucho para visitarlo y completar medio día que se tenga.
MuelleBarcos
Muy a nuestro pesar, en Christchurch devolvemos la autocaravana que tan buenos recuerdos nos ha dejado. La echaremos de menos eso seguro. Ha sido toda una experiencia haber podido hacer este tipo de viaje en un vehículo como este y en este país.
Y como colofón a tantos y tantos kilómetros, nos hemos dado el capricho de pasar 4 días de viaje descansando en Fiji. Los vuelos desde Auckland hasta Fiji nos salieron bastante baratos (en torno a los 120€/pers.). Se tardan unas 3h en llegar a la capital, Nadi.
Una vez allí contratamos una estancia de 3 noches en la cercana isla de Bounty Island para tirarnos a la bartola y descansar. La experiencia a personas como nosotros nos superó un poco ya que se trata de islotes bastante pequeños y te recorres la isla en minutos y 4 días se nos hicieron demasiados.
ReláxNuestra chozaLas vistas
Lo que más nos gustó de la isla es que está rodeada en su mayoría de coral y pudimos hacer bastante snorkel. Aconsejable es llevarse libros y entretenerse de alguna manera ya que se pasan muchas horas sin nada que hacer.
Justo al final del viaje es cuando nos toca ya ir a visitar la city. El modo de vida de los neozelandeses nos ha encantado. Siempre amables, confiados y pacientes. Ya nos gustaría que se nos pegara algo a nosotros.
Durante nuestra estancia nos pilla de lleno el mundial de rugby. La ciudad está hasta los topes de turistas ya que aquí el rugby es una religión y son unos de los mejores del mundo. Se pueden ver partidos en directo desde unos stands que han montado al lado del puerto.
Mundial de rugby
Nuestra siguiente visita es el sky line. Hay unas vistas imponentes de toda la ciudad y una pasarela con el suelo transparente que hará a más de uno pensárselo para posar en las fotos.