Con sus más de 2,7 millones de personas, Osaka se erige como una de las ciudades más grandes y cosmopolitas de Japón. Según la Lonely Kioto era la ciudad de los nobles y Tokio la de los saturáis, Osaka es considerada la ciudad de los mercaderes.
Una de las cosas que nos ha llamado la atención nada más bajarnos del tren y entrar en el metro, es que en hora punta hay una vagón especial para mujeres y así evitar los roces ‘fortuitos’.
Estaba en horario permitido
No es una ciudad que vayamos a recomendar porque, sinceramente, no nos atrajo demasiado pero en nuestro caso nos vino bien como parada técnica. Si no te queda más remedio, merece la pena perderse entre las luces de neón de las calles comerciales de Dotombori.
Osaka de díaOsaka de noche¡Pillados!
Si hay algo más de tiempo no está mal visitar el castillo de Osaka (Osaka-jō). La entrada cuesta 600¥ y se puede combinar con los jardines.
El castillo está chulo pero (a nuestro juicio) mucho mejor el de Himeji.
Castillo de OsakaOsaka-jō
Otra visita que se puede hacer es el templo O-hatsu Ten-jin. Está oculto entre los rascacielos de Umeda y tiene más de 1300 años de historia. En este templo se encuentran las estatuas de 2 enamorados (O-hatsu y Tokubei) que se suicidaron al no poder estar juntos, prefirieron morir y vivir su amor en el más allá.
Ya veis, a los japoneses les encantan este tipo de historias.
Estatuas de O-hatsu y TokubeiEstos todavía tienen mucho que contar…
Una de las mejores cosas que tiene Osaka y por la que es bastante conocida es por preparar unos okonomiyakis de muerte. A nosotros nos aconsejaron este restaurante cerca de Namba y fue todo un acierto.
Okonomiyaki estilo HiroshimaEkonomiyaki estilo Kansai
Llegamos a Kōya-San desde Osaka en apenas 2:30h tomando el tren desde la estación de Namba. El billete cuesta 1.260¥/persona, no es válido con el JR Pass para esta zona. Es bastante fácil llegar hasta Kōya-san en parte por la cantidad de turistas que venimos (bastante menos que a otras partes de Japón) y en parte por lo bien que señalizan todo los japoneses ¡qué gusto!
Kōya-san es conocida por albergar la cuna del budismo shingon en Japón. Todo lo que se respira en este sitio es tranquilidad, armonía y vegetación. Hasta la manera de llegar a Kōya-san es peculiar.
En la estación de Gokurakubashi finaliza el tren que te trae desde Osaka, después hay de coger un funicular que te sube hasta lo alto de las montañas. El entorno es todo vegetación, hay enormes árboles hasta donde alcanza la vista.
La temperatura en Kōya-san es bastante inferior a la de Osaka, Kioto, etc., mucho más agradable y fresquita que incluso hace necesario algo de manga larga por la noche.
Funicular a Kōya-sanVistas durante la subida
En Kōya-san hay cientos de templos que seguro serán del agrado de mucha gente pero nosotros solo nos hemos centrado en 2 enclaves de esta zona:
Complejo Danjo Garan.
Cementerio Oku-no-in.
COMPLEJO DANJO GARAN
Espléndido complejo lleno de pagodas y templos rodeados de cedros centenarios y un olor a incienso maravilloso. Se accede a él a través de un enorme portón llamado Chu-mon de color rojo.
La pagoda central (Konpon Daito) también merece especial atención. Mide 50m de altura y es el centro de la flor de loto del mandala que forman las ocho montañas de Kōya-san.
El salón principal (Kon-dō) se usa para importantes ceremonias budistas. En él se consagra la estatua de Yakushi Yuorai como la deidad principal.
Os recomendamos que recorráis este complejo (además de por el día) por la noche con las luces encendidas. Es mucho más bonito que por el día y no hay nadie.
Uno de los templos del complejoBosque de cedros alrededor de los templos
CEMENTERIO OKU-NO-IN
Uno de los puntos más espirituales de Japón, rodeado por un bosque y miles de lápidas a cual más interesante. Algunas llenas de musgo, otras comidas por la vegetación y otras, simplemente escondidas.
Los budistas más importantes de Japón yacen aquí o, al menos (y según su creencia) una parte de su cabello para asegurarse una buena posición cuando Miroku Buda (el buda del futuro) llegue a la tierra.
Como enclaves principales está el sando (camino de acceso) con cientos de cedros centenarios que se elevan ubicándose a lo largo de 2km hasta el Mausoleo de Kobo Daishi (o Kukai).
El puente Gobyo-no-hashi es el puente que precede al mausoleo de Kobo Daishi. Es una costumbre que los visitantes se arreglen y hagan una profunda reverencia antes de entrar ya que se cree que Kukai sigue vivo en el mausoleo.
El mausoleo de Kobo Daishi se encuentra al final del complejo y es el centro espiritual del budismo en Japón. La entrada es gratuita.
A la salida del mausoleo se encuentran las estatuas en referencia a Asekaki Jizo. Los devotos le echan agua por encima de las estatuas ya que se cree que sudan porque sufren las penas deliberadamente en vez de las personas.
Dato importante: como hay tanta humedad en este sitio hay muchos mosquitos, mejor ir en pantalón largo si eres de los que sufren picaduras.
Espectaculares figuras en el cementerioLos cedros enormesCuando empieza a atardecer encienden las lucesLa vegetación no perdona
Lo mejor de Kōya-san es que es muy común alojarse en uno de los muchos templos budistas que hay. Nosotros escogimos el Yochi-in temple, un ryokan genialmente decorado y regentado por unas simpatiquísimas monjas.
Compartimos la cena y el desayuno típico del templo, así como sus horarios. Como muestra, la cena se sirve a las 17:30 ¡¡de la tarde!! Es un alojamiento caro cuyo precio se puede rebajar si no contratas la cena y el desayuno. Nosotros nos dimos el lujo por tener la experiencia completa y la verdad, es que merece la pena.
Entrada del Yochi-inNuestra habitación con té de bienvenidaLa cena ¡es todo tan bonito!
La Kumano-Kodo es una ruta de peregrinación parecida al camino De Santiago (de hecho están hermanados) que teníamos ganas de hacer aunque solo fuera una pequeña parte ya que los paisajes son una pasada.
La ruta tiene numerosas variantes para poder empezarla por donde se quiera y según el estado de forma y el tiempo que se tenga se puede optar por una de ellas u otras.
Nosotros hemos decidido acercarnos hasta el pueblo de Kii-Katsuura para hacer una pequeña parte de la ruta desde aquí recomendado por unos amigos. El pueblo de Kii-Katsuura no nos gustó demasiado pero es una buena base para hacer otras cosas desde él.
Como destacable, visitamos la lonja de pescado que se realiza en la zona del puerto los días señalados (depende del calendario) desde las 7:00 hasta las 8:00. Es curioso y los atunes que hay son enormes pero nos pareció un poco descafeinado. Para rellenar algún hueco no viene mal. No cuesta dinero verlo pero nosotros lo vimos detrás de unas redes.
Lonja de Kii-Katsuura
La parte de ruta de la Kumano Kodo que hicimos parte desde Hongu-Thaisa. Fuimos en tren hasta Shingu y desde allí un autobús 1 hora más.
Japón está llena de vegetación. No nos cansamos de ver continuamente bosques infinitos de cedros, pinos rojos y arces hasta donde alcanza la vista.
Todas las rutas en Japón están exquisitamente señalizadas y no hay el mínimo error de pérdida o, al menos, esa el la experiencia con la que nos volvemos.
Tuvimos que variar un poco el recorrido ya que el último tifón que pasó por el país dejo los caminos cortados por derrumbes de árboles, etc. Al final hicimos una etapa lineal de unos 20km.
Hay muchos peregrinos por el camino y muchas máquinas de vending para poder aprovisionarte de líquido y algún que otro puesto estratégico que sirve comida.
CaminoRodeados de cedrosBosques infinitosPeregrinos
En el pueblo de Honsu-Thaisa hay un onsen público bastante apañado que viene fenomenal para la recuperación después de la caminata aunque no apetezca demasiado con el calor que hace.
En Kii-Katsuura no podemos dejar de recomendar la buena comida que tienen. El atún es el rey de todos los platos pero tienen infinidad de delicias (sobre todo del mar) con las que deleitarse.
Fuimos a cenar un día a una Izakaya recomendada por unos amigos y la verdad que ha sido una de las experiencias del viaje, tanto por la calidad de la comida como por el trato recibido. ¡Nos encantó!
Como el mayor icono de Japón que es, no se puede uno ir del país sin ver el monte Fuji pero si además decides subirlo la experiencia será mucho más gratificante. Por temas de logística decidimos optar por hacerlo desde Tokio y realizar la ascensión en el día.
Hay mucha gente que dice que lo mejor del mt. Fuji es ver amanecer desde la cima pero nuestra opinión es totalmente diferente ya que te pierdes las horas de luz de la ascensión que (creemos) que es muy bonita. Pero esto va a gustos de cada uno.
Habíamos leído que la Yoshida trail era la ruta más masificada de gente de las 4 y decidimos realizar la ascensión por la que se atraviesa más bosque y, según nos informamos, la más verde : Subashiri trail.
Para realizar la ascensión en el día, tuvimos que salir temprano de Tokio (ya estábamos sin JR Pass). El billete hasta Gotemba (vía Kozu) nos costó unos 4.540¥ i/v por persona y se tardan aproximadamente 2h en llegar. Una vez en Gotemba se ha de coger el bus nº5 que te deja en la 5ª estación de Subashiri. El billete fueron 2.060¥ i/v por persona.
Estos son los horarios de los buses desde Gotemba.
Todas las rutas del mt. Fuji están divididas en 10 estaciones en las cuales hay uno o varios refugios donde poder descansar, comer o incluso pernoctar (dependiendo de los planes de cada uno).
Para todas las rutas de ascensión, existen servicio de autobuses que te dejan en las 5ªs estaciones correspondientes.
La ruta Subashiri se une con la ruta Yoshida a partir de la 8ª estación, por lo que se notará mucha más afluencia de gente a partir de este punto.
Punto de partidaPrimeros metros
Aquí os dejamos un detalle de la ascensión y el track gps.
Los primeros metros de la ruta los hacemos bastante rápidos ya que tenemos hora tope de bajada para coger el último bus que sale de la 5ª estación a las 18:45.
El paisaje es realmente bonito al ir atravesando un frondoso bosque y la vegetación es abundante.
Atravesando el bosqueLa niebla acecha
A partir de la 7ª estación el paisaje cambia radicalmente y lo que antes era vegetación pasa a ser un paisaje lunar lleno de piedras y arena volcánica. Alguna que otra planta se deja querer ver por este tipo de hábitat.
A medida que vamos subiendo, los precios de las bebidas, los alimentos e incluso los baños se va disparando exponencialmente. Recordad que si tenéis ganas de ir al baño, hacedlo lo más abajo posible, jeje.
Próximos a los 3.000m
Una cosa muy importante a tener en cuenta es la meteorología, así como el cambio de temperatura. Conforme crece la altitud, la temperatura va bajando radicalmente sobre todo a partir de los 2.800m y llega a hacer bastante frío por lo que hay que ser previsor.
En agosto, casi todos los días están nubosos o lloviendo por culpa de los numerosos tifones que entran por el pacífico y, al ser esta la parte más elevada del país, van a parar casi todas las nubes por lo que es bastante fácil que os encontréis niebla en la cima como fue nuestro caso. Además, en la cima suele soplar mucho aire y la sensación térmica es bastante más baja que lo que pueda marcar el termómetro.
¡Prueba conseguida!
La bajada se realiza por un camino más directo que la subida pero donde hay grandes cantidades de arena volcánica en el camino. Esto es una ventaja para poder bajar rápidamente pero, por contra, aumenta el riesgo de resbalones y/o caídas involuntarias con lo que hay que poner más atención.
Iniciando la bajadaÚltimos tramos de bajada
La ruta, una vez más en Japón, está excepcionalmente bien señalizada. La posibilidad de pérdida es nula. A modo de orientación, nosotros llevamos 2l de agua por cabeza y algo para picar por el camino. Ropa para una eventual tormenta y para el frío de la cima.
La sensación con la que nos quedamos después de haber conocido Tokio es que son un conjunto de ciudades dentro de una misma ciudad. Así habría que calificar a esta mega-urbe de edificios y neones donde cada barrio es más interesante que el anterior.
Llegamos a Tokio sin nada fijo que quisiéramos ver, tan solo perdernos en la ciudad y descubrir cada rincón de los muchos que tiene.
Akihabara
Conocido como el barrio electrónico y uno de los lugares más auténticos que visitar en Tokio. Cada día pasan por aquí miles de entusiastas del manga, el anime, los ordenadores y los video juegos.
La arteria principal de este barrio es la calle Chuo-Dori, en la cual la gente se agolpa intentando encontrar los productos más cotizados de estos géneros. Suele haber mucha gente disfrazada los domingos ya que durante todo el día sus calles se convierten en peatonales y podrás disfrutar mucho más de la experiencia de verte rodeado de numerosos carteles publicitarios y luces de neón.
Calles de AkihabaraPiso de muñecas
Shibuya
Shibuya es uno de los barrios más famosos de Tokio y otro de los lugares esenciales que visitar.
Merece la pena recorrerlo tanto de día (con sus tiendas y restaurantes de todo tipo) como de noche (las lucen cobran protagonismo).
Aunque no se vaya expresamente de compras a Tokio, hay que entrar en el centro comercial Shibuya 109 (todo un espectáculo). A nosotros nos encantó la cantidad de productos que se venden.
Mural Akira
Si por algo es conocido Shibuya, es por el paso de peatones más famoso del mundo. A diario pasan millones de personas por él. Una buena experiencia es verlo sobre alguno de los edificios próximos (Starbucks o terraza del edificio Magnet). La experiencia solo dura unos pocos minutos pero merece la pena.
Shibuya by night
Cerca de Shibuya se encuentra Dongenzaka, la Colina de los Love Hotels, hoteles que ofrecen habitaciones temáticas por horas para encuentros esporádicos o para hacer realidad alguna fantasía.
Para llegar a la céntrica estación de Shibuya se pueden usar las líneas JR de Yamanote, Saikyo, Shonan Shinjuku o utilizar el metro.
Calle de los love-hotels
Harajuku
La calle peatonal Takeshita-dori, epicentro del barrio de Harajuku, es la más sorprendente y famosa de toda la ciudad de Tokio. Con 500 metros llenos de cafés y tiendas, es el punto en el que se concentran (sobre todo en fin de semana) jóvenes con un estilo de vestir y comportamiento kawaii.
Joven kawaiiTaheshita Dori
Cerca de esta calle, en el puente Meiji, también se pueden ver los domingos jóvenes de este estilo.
Otro lugar para quedarse boquiabierto con los japoneses es en la entrada del Parque Yoyogi, donde se pueden ver todos los domingos un grupo de rockabillies bailando las canciones de Elvis Presley con sus grandes tupés.
Shinjuku
La mayoría de los lugares para visitar en Tokio se concentran alrededor de las estaciones de tren, como también es el caso del barrio de Shinjuku.
En esta zona rodeada de grandes rascacielos se sitúa la parte administrativa de la ciudad, con el edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio, y grandes hoteles como el Park Hyatt Tokyo, que tuvo un especial protagonismo en la película Lost in Translation. Si eres fan de la película puede ser interesante reservar un tour con guía en español por las localizaciones donde se rodaron varias escenas de la película.
Rascacielos
Cerca de la estación también se encuentra una zona de ocio que compite con Akihabara en número de neones y tiendas de electrónica donde encontrarás desde salas recreativos como el típico Pachinko a edificios de varios pisos de karaokes, además de enormes centros comerciales y restaurantes de todo tipo.
¡Se vende de todo!
Si estás en esta zona con la puesta de sol, una ruta interesante de noche por el barrio, incluiría el barrio rojo de Tokio, conocido como Kabukicho, y los callejones Omoide Yokocho y Golden Gai.
Y si en algún momento acabas un tanto estresado, un buen lugar para desconectar del bullicio de gente y ruido de Shinjuku, es el bonito parque Shinjuku Gyoen, donde podrás descansar antes de seguir con la ruta.
PuenteToriParque
Para llegar a la estación de Shinjuku, la más transitada del mundo, puedes coger las líneas Yamanote, Chuo, Saikyo, Shonan-Shinjuku, Keihin-Tohoku (incluidas en el JR Pass) o las líneas de metro Seibu, Higashi, Nishi y Oedi.
Sin duda, hay otros muchos lugares que no hemos incluido en esta ‘pequeña’ lista pero hemos decidido que la ciudad nos sorprendiera en vez de ir buscando sus lugares más famosos. Como siempre, ha sido un acierto…
Japón, el país en el que hacer dieta es imposible por lo delicioso que está todo. Hasta los productos que venden en los establecimientos de las estaciones son buenos y muy socorridos para los viajes en tren. Estos productos se pueden encontrar en los Kiosk, que siempre hay uno (o varios) en las estaciones.
COMIDA PARA LLEVAR
Bentō
Cajitas con diferentes cosas. Se puede comer frías o calentar en el microondas. Hay gran variedad y suele estar todo muy rico. Rondan los 400¥ – 500¥. Más caras si llevan pescado o marisco.
Bentōs para comer en el tren
Onigiri
Bolas de arroz rellenas que están realmente deliciosas. Son un snack buenísimo y muy sano, y aunque parece que no, muy contundente, con un par sacias el apetito. El que tiene alga está relleno de salmón cocinado y el otro, lleva huevo y verduras. Ambos, riquísimos. La bebida es de té verde y ¡sorpresa! no lleva azúcar. Es la primera vez que pruebo un refresco sin azúcar y sin edulcorantes.
Onigiris deliciosos
GASTRONOMÍA JAPONESA
Super variada y deliciosa. Desde lo más económico, como puede ser un ramen, hasta el marisco más fresco, te hacen disfrutar de un auténtico placer ¡comer!
Ramen
Muy típico en todo el país (aunque su origen es chino), pero sobre todo en el norte, en Sapporo.
Los fideos del ramen son de huevo y pueden llevar añadidos diferentes ingredientes, cerdo, pescado, marisco… puede picar mucho, poco o nada, a gusto del consumidor. En Sapporo probamos uno con almejas pequeñitas muy, muy bueno.
Miso ramen
Menú en refugio Alpes Japoneses
Menú en refugio
Kii-Katsura
Platos típicos Kii-Katsura
Kyoto – Mercado de Sishiki
Pescados en el mercado
Sushi
Fantásticas porciones de base de arroz y marisco, pescado o verduras por encima. Pueden estar crudas o parcialmente cocinadas. Hay miles de combinaciones y sabores para todos los gustos.
Sushi
Koya-san
En esta parte del país degustamos un menú vegetariano en el monasterio donde nos alojamos. Todos los platos estaban exquisitos.
Menu templo Koyasan
Okonomiyaki
El okonomiyaki consiste en una masa con varios ingredientes cocinados a la plancha. La palabra okonomiyaki está formada por el honorífico konomi (好みgusto?) y yaki (焼きcocinado a la plancha?), significando «cocinado (a la plancha) a su gusto».
Estilo HiroshimaEstilo Kansai
Nikuman
Se trata de una masa de harina rellena de cerdo picado cocinado u otros ingredientes. Es muy típico de puestos callejeros y se cocina al vapor. Es un alimento muy típico de Japón y de la comida rápida.
Nikuman
BBQ Tokio
Una de las mejores experiencias en Japón es ir a un restaurante de barbacoa y probar sus mariscos. Nosotros fuimos a uno en Tokio espectacular. El marisco es de primera y el ambiente toda una experiencia.
Aprovechamos el puente del 15 de mayo (fiesta en Madrid) para irnos a visitar la capital de Dinamarca. Es una de las ciudades más bonitas del norte de Europa y uno de los referentes en cuanto a diseño moderno y arquitectura. Combina a la perfección el pasado con la modernidad, dando lugar a una ciudad encantadora.
Uno de los puntos fuertes de Copenague es que la mayoría de los lugares de interés de la ciudad se encuentran relativamente cerca y se puede llegar a ellos a pie o en bicicleta para visitarlos.
Durante dos años seguidos, Copenhague ha ganado gracias a su extensa red de carriles bici el título de mejor ciudad para ciclistas atribuido por los expertos de sostenibilidad estadounidenses de Treehugger.
Para una alternativa aún más barata, puedes usar una de las bicicletas públicas para ver el centro de Copenhague aunque suele ser algo más lioso.
Comenzamos visitando Kastellet. En su origen fue una ciudadela fortificada. La construcción del Kastellet fue iniciada en 1626 por el rey danés Christian IV para reforzar la seguridad de la muralla defensiva de Copenhague. Actualmente, aunque siguen teniendo un uso militar, constituye uno de los puntos de interés turístico de Copenhague.
KastelletKastellet II
Muy próximo a la zona de Kastellet, se encuentra la escultura más famosa de Copenhague y símbolo de la ciudad, la sirenita. No es una escultura para nada impresionante pero tiene tanta fama que está siempre rodeada de turistas. Hacerse una foto sin que salga gente es realmente complicado.
La sirenita
Unos cientos de metros al sur de la sirenita, se encuentra el palacio de Amalienborg, que es la residencia de invierno de los reyes de Dinamarca. Es curioso ver el cambio de guardia pero, para esto, debe de estar la reina en palacio.
Palacio de Amalienborg
Seguimos caminando con nuestras bicis por el lado de la entrada del mar y paramos en Ofelia plads para ver la vista tan chula que teníamos al edificio de la ópera.
Vista del edificio de la ópera
La siguiente parada que hicimos con nuestras bicis ‘vintage‘ fue ver el puerto de Nyhavn. Es una de las vistas más famosas y conocidas de Copenhague, la foto con el canal y las casas de vivos colores. Un lugar ideal para dar un paseo y tomar algo en los numerosos bares y cafeterías.
Desde este punto parten la mayoría de los recorridos en barca por los canales. Nosotros no hicimos esto porque no nos parecía interesante y preferíamos seguir con nuestras bicis y parar donde nos pareciese.
Nyhavn
Uno de los parques más chulos de la ciudad es Østre Anlæg donde, además, está el jardín botánico de la ciudad. Este parque repleto de estanques y cuidado al más mínimo detalle también alberga un museo en su interior y está situado en el mismo corazón de la ciudad. Este parque nos encantó.
Jardines Østre AnlægJardín botánico
A pocos metros del parque, se encuentra un mercado de comida que no debéis perderos. Se trata del mercado Torvehallerne. Es el mercado de comida más grande de la ciudad y está situado en una zona muy céntrica. Todas las semanas más de 60.000 personas lo visitan, y en él podréis encontrar desde crusades franceses a pescado recién salido del mar, cafés traídos de la otra punta del mundo y especialidades cultivadas localmente. En él se puede degustar el famoso smørrebrød, el plato más famoso de Copenhague. Es pan de centeno con varios ingredientes (salmón, arenques, etc)
Smørrebrød
Para bajar un poco la comida, se puede visitar la calle más larga de la ciudad, Strøget. Se dice que es la calle peatonal más larga del mundo. Partiendo desde la plaza del ayuntamiento (Radhuspladsen) nos llevará hasta la espectacular plaza de Kongens Nytorv. Es la zona de tiendas, bares y restaurantes típica y más famosa de la ciudad. Merece la pena recorrerla.
Strøget
Una de las visitas que más ganas teníamos era visitar la Ciudad Libre de Christiania(Fristaden Christiania). Es un espacio de autogobierno -que se proclama independiente de Dinamarca- ubicado en el barrio de Christianshavn.
Esta ciudad nació con un grupo de daneses que buscaban un espacio abierto donde pudieran jugar sus hijos se asentó en unos cuantos barracones militares que habían quedado abandonados, dando origen a Christiania. Lo que había comenzado como una protesta social más terminó convertido en movimiento político, pues la sociedad danesa comenzó a debatir acerca del uso que debía darse a ese viejo cuartel.
En Cristiania existen tiendas, bares, restaurantes, etc donde se tiene que pagar con dinero propio del «país». También es muy habitual la venta de cannabis y otras sustancias.
Entrada
Casa
Mural
Paseo
Otra casa
Más pinturas
Casa de cristal
Nuestra última visita ‘reseñable’ es ni más ni menos que al parque de atracciones más antiguo de Europa, Tívoli.
El rey Christian VIII ordenó su construcción con la idea de dotar a la ciudad de un lugar de esparcimiento donde distraerse y no “dar guerra” -políticamente hablando-, pero el verdadero fundador del parque fue George Carstensen, un oficial de la armada danesa que convenció al monarca para adquirir el terreno donde hoy se asienta el Tívoli, que entonces se encontraba en las afueras, antes de que la ciudad creciera hasta el punto en que hoy la vemos.
Los jardines de Tívoli son un reclamo tanto para niños como para mayores. Cada año lo visitan más de 4 millones de personas y por algo será. Si se tiene suerte (como fue nuestro caso) se puede asistir a conciertos en directo. A nosotros nos tocó uno de twist.
Tenemos por delante 2 días enteros para poder conocer un poco lo más importante de París. Sabemos que París es una ciudad a la que se va más de una y más de dos veces en la vida, por eso en esta primera vez solo trataremos de conocer lo más pintoresco e interesante para nosotros.
Hemos reservado un hostel coqueto y no muy caro por la zona de Montmatre (para nosotros uno de los barrios más bonitos de París).
Cabe destacar que las distancias en París son muy grandes y los desplazamientos a pie pueden ser muy largos. Por eso, aconsejamos utilizar el transporte público que funciona a las mil maravillas. A nosotros, como nos gusta andar y mucho, hicimos todo el recorrido a pie.
Casi sin querer nos topamos con la Ópera Garnier, la academia nacional de música de París. No entramos a verla pero solo el edificio merece unos minutos de parada.
Ópera Garnier
Muy cerquita de allí se encuentran las galerías de Lafayette, consideradas como la mayor superficie comercial del mundo occidental. Lo dejamos ahí como dato por si alguien le interesa (a nosotros nada de nada).
El palacio real se encuentra a escasos cientos de metros de las galerías y, solo si os sobra tiempo y no sabéis cómo emplearlo, merece la pena recorrer los jardines.
Pegado al palacio está ubicado el museo del Louvre, uno de los platos fuertes de París. Nosotros solo nos dedicamos a ver el edificio por dentro y por fuera que merece mucho la pena y es precioso (tanto de día pero sobre todo de noche). El museo lleva mucho tiempo visitarlo y lo dejaremos para otra ocasión que haya alguna exposición que nos guste. Os dejamos la info relativa al museo para tener en cuenta.
Louvre de díaLouvre de noche
A escasos metro del museo, comenzamos a ver el río Sena y uno de los puentes que cruza el río, el puente nuevo. Se trata de un puente de piedra y uno de los más antiguos de París.
Puente nuevo
Pegado a este puente, tenemos 2 símbolos de París: Sainte-chapel y la catedral de Notre Dame. A parte de la historia de cada uno de estos sitios, lo que nos gustó realmente es la arquitectura del interior y del exterior, así como el enclave al lado del río.
Aprovechando que ya estábamos por la parte sur del centro, nos acercamos a ver el Panteón, primer lugar desde el que se podía divisar París desde las alturas. Se encuentra situado en el Barrio Latino, muy cerca de los Jardines de Luxemburgo. En este lugar se encuentran enterrados personajes ilustres como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Marie Curie, Louis Braille, Jean Monnet o Alejandro Dumas.
Panteón de París
Justo al lado del Panteón, nos encontramos los Jardines de Luxemburgo, uno de los parques más famosos de la ciudad y donde encontramos una de las 2 estatuas de la libertad que hay en París. La misma fue creada por el mismo Fréderic Bartholdi que fue el creador de la archiconocida estatua de Nueva York.
Estatua de la libertad
El siguiente punto de interés que fuimos a visitar es la plaza de la concordia, enclave fundamental de ejecuciones durante la revolución francesa. En esta plaza murieron ejecutados en la guillotina Luis XVI y María Antonieta.
Al finalizar la avenida nos encontramos uno de los puntos más famosos de París, el Arco del Triunfo. Es un monumento a las victorias de las tropas de Napoléon y a todas las víctimas caídas en nombre de Francia. Se puede acceder a su interior y contemplar las vistas del centro de la ciudad. Existe un paso subterráneo ya que la rotonda donde se encuentra es una de las más peligrosas del mundo.
Arco del triunfo
Una vez visto este punto, se puede bajar hacia la zona de la Torre Eiffel. Se puede acceder a ella bien subiendo sus interminables escalones o bien cogiendo un ascensor desde la base. Sin duda, es una de las visitas obligadas a París, por su significado y por las vistas increíbles desde la cima del monumento.
Si hay una zona de París que merezca ser vista de noche a parte del Louvre y de la Torre Eiffel, es la zona del barrio rojo. Destacan en él, el famoso cabaret Moulin Rouge y el museo del erotismo (ya cerrado). No podían estar en otro barrio más que en este.
Moulin RougeMuseo del erotismo
El barrio de Montmatre bien merece una visita a parte y con tranquilidad. Sin duda, uno de los barrios más interesantes (para nosotros) de París. Desde hace muchos años, el barrio de la vida bohemia y llena de artistas y cafés con muchísimo encanto.
La basílica del sagrado corazón en un día soleado se muestra imponente delante de los jardines que la rodean. Pasear por los alrededores, tomar un café en las muchas cafeterías de los alrededores y pasear entre los puestos de los distintos pintores de la zona es, sin duda, toda una experiencia.
Sacre CoeurPincelesBasílica
Una de las visitas ‘curiosas’ que hicimos es visitar la cafetería donde trabajaba en la ficción, Amelie Poulanin. Dicha cafetería se llama en realidad Cafe des Deux Moulins y se encuentra aquí.
Llegamos a Ámsterdam atraídos por descubrir una de las ciudades europeas más bonitas y poder contemplar los múltiples canales que la rodean. La mejor opción para tener una primera visión de la ciudad es recorrerla a pie o en bicicleta. Es perfecta ya que no es una urbe demasiado grande y es totalmente llana.
La ciudad se compone de varios anillos de canales los cuales se van expandiendo cada vez más hacia el exterior. Por algo la llaman la Venecia del norte. Ámsterdam está compuesta por 9 barrios diferentes: el Casco antiguo, El cinturón de Canales, Jordaan, Barrio judío, Viejo Sur, Barrio de los Espejos, Pijp, Barrio de los Museos y finalmente el Ámsterdam Noord.
Canales
Aunque no somos muy de museos cuando vamos para tan pocos días, hay alguno que no hay que perderse. En este caso, decidimos entrar a ver la casa museo de Anne Frank. Es una visita no muy larga pero que merece mucho la pena para darse cuenta de lo que aquí pasó.
Museo Anne Frank
Ámsterdam es muy conocida por sus coffee shops y la posibilidad de comprar y consumir sustancias derivadas del cannabis y del hachís. Aunque no fumes (como es nuestro caso) siempre podrás tomarte algo y contemplar el ambiente que se vive en estos sitios. Os lo recomendamos, es muy curioso.
Otra de las cosas curiosas e interesantes que ver es el barrio rojo. A primera vista cualquiera puede pensar que todo está dirigido a la prostitución pero, si se consigue ver más allá, se puede apreciar el espacio más liberalizado del mundo en cuanto a drogas, prostitución y diversidad sexual. Es realmente interesante pasarse por este punto de la ciudad y disfrutar (aunque solo sea) de las luces que lo rodean.
Barrio Rojo
Una visita que nos gustó mucho por ser la zona moderna de Ámsterdam es el barrio Jordaan. Originalmente fue un barrio obrero pero desde los años 80 se ha convertido en una zona bohemia repleta de galerías de arte, boutiques restaurantes y tiendas especializadas. Además, la casa-museo de Anne Frank pertenece a este barrio (otro motivo para visitarlo).
Barrio Jordaan
El siguiente punto de interés, la Plaza Dam, a 5 minutos andando de la estación Central. Siempre abarrotada de lugareños y turistas tanto de día como de noche. Es el punto central de la ciudad, y todo turista termina pasando por allí en más de una ocasión.
En ella nos podemos encontrar con numerosos puestos de comida, restaurantes y tiendas, incluyendo la conocida tienda Bijenkorf, la Magna Plaza, y el Bonneterie. También se encuentra el famoso centro del diamante de Ámsterdam.
Plaza Dam
El punto verde de la ciudad lo pone el famoso parque Vondelpark. Está situado en el corazón de la ciudad de Ámsterdam, muy cerca de la Plaza Leidseplein. Se trata de un parque muy concurrido, tanto por los turistas como por sus habitantes, y es el más conocido de toda Holanda.
Pedaleando en Vondelpark¡Cómo nos gusta la bici!
En cuanto a las visitas a los mercadillos de la ciudad, nosotros visitamos estos 2:
Mercado flotante de flores
Es un mercado flotante único en el mundo y un punto de interés de Ámsterdam para todos los turistas. Es un mercadillo súper curioso y muy chulo. Los puestos de flores se colocan en las casas flotantes. Allí se comercia con tulipanes de todos los tipos y colores, narcisos y otras flores. Se pueden comprar bulbos de tulipanes y es el típico regalo de souvenir que uno se lleva de Ámsterdam.
El mercado de las flores se ubica en el canal de Singel, entre Koningsplein y Muntplein y se puede visitar todos los días de 8:30 a 19:30.
Mercado de las flores
Albert Cuyp
Uno de los mejores mercadillos de la ciudad. No se puede perder el mercado de Albert Cuyp, quizás el más famoso y conocido de todos los mercados de Ámsterdam. El lugar mide más de 1km de largo y está compuesto de más de 300 puestos, donde se puede encontrar casi cualquier tipo de producto. Destaca por ofrecer ropa barata y de buena calidad. Este mercado está abierto de lunes a sábado de 9:30 a 18:00. Se puede llegar en tranvía: 16, 24 y 25. La parada más cercana al mercadillo es Van Woustraatlos.
Albert Cuyp
No puede faltar la famosa foto con el logo de la ciudad justo en frente del museo de Van Gohg. Es una foto obligatoria para todo turista que se precie.
I Amsterdam
Si queréis visitar algún que otro molino de viento os aconsejamos De Gooyer, que se encuentra situado muy cerca del centro y se llega muy fácil dando un paseo. Se construyó en 1725 y fue trasladado a su zona actual en 1825.
Siempre hay que respetar los carriles para bici, que están sobre el lado derecho de las calles, señalizados con líneas blancas y el dibujo de una bici.
Respetar los semáforos para ciclistas, y los de tráfico general donde no haya semáforos dedicados.
No se puede andar en bici por las veredas, autopistas o calles comerciales y peatonales.
Si vas a andar en bicicleta de noche, es obligatorio tener luces frontales y traseras.
Tener cuidado con las vías de los tranvías. Si debes cruzarlas, siempre hazlo en ángulo para que las ruedas no queden atascadas.
Las bicicletas que se alquilan vienen con dos candados. Hay que usar ambos, sobre todo si se deja la bicicleta estacionada mucho tiempo (uno es para el cuadro y otro para las ruedas).
Hay postes en medio de los carriles para bicicletas, para evitar que sean invadidos por otros vehículos. Pero pueden ser peligrosos si no se presta atención.
La mayoría de las bicis holandesastienen los frenos en los pedales; practica un poco antes de lanzarte a recorrer la ciudad, especialmente si estás acostumbrado al freno en el manillar.
Hay muchos estacionamientos para bicicletas en la ciudad. Es recomendable dejarla en uno de estos sitios.
Alquiler
Por toda la ciudad hay sitios para alquilar bicicleta. Hay que presentar documentos y en algunos casos se requiere el pago de una garantía en efectivo o tarjeta de crédito.
Los precios de los alquileres dependen del modelo. En la mayoría de los casos no incluye el seguro, que hay que pagar aparte.
Puntos de alquiler
StarBikes Rental: en De Ruyterkade 127 (detrás de Centraal Station). Abre todos los días de 08:00 a 19:00. Tienen todo tipo de bicicletas, incluyendo para personas con capacidad motora limitada y discapacitados motores. Alquiler por medio día (3 horas) 5 €; por día hasta las 19:00 7€; 24 horas 9 €; 48 horas 12€; 72 horas 17€. Hay un adicional de 2,50€ por frenos en el manillar. StarBikes tiene un café donde sirven un espresso famoso en la ciudad (además de otras delicias).
Discount Bike Rental Amsterdam: en Nieuwe Nieuwestraat 19 D. Abre todos los días de 10:00 a 18:00. El alquiler de las bicicletas holandesas es 7,50€ por el día, 16€ por 48 horas, y 2€ por cada día adicional. El de las bicicletas comunes es de 11,50€ por 24 horas y 2,50€ por cada día adicional.
Rent a bike: en Damstraat 20-22. Abre todos los días de 09:00 a 18:00. Alquiler bicicleta urbana medio día (3 horas) 10,25€; 24 horas 14€; cada 24 horas extra 10,50€; medio día extra 7,25€. El alquiler de bicicleta holandesa (con frenos en los pedales) es algo más barato.
Frederik Rent a Bike: en Binnen Wieringerstraat 23. Abre todos los días de 9:00 a 17:30. Alquiler medio día (3 horas) 8€; día (09:00 a 17:30) 10€; 24 horas 15€; 36 horas 20€; 48 horas 25€; 72 horas 35€; 4 días 45€.
Mike’s Bike Tours: en Kerkstraat 123 y Prins Henrikkade 176 A. Abre todos los días de 09:00 a 18:00 en verano y desde las 10:00 en invierno. Alquiler 1 a 4 horas 5€; por el día (hasta las 18:00) 8€; 24 horas 10€; 24 horas + hasta las 18 del día siguiente 13€; cada día adicional 6€. Se puede elegir entre bicicleta común o bicicleta holandesa.