COSTA RICA

PN CORCOVADO

La península de Osa es espectacular. Hay selva por donde mires, todo es verde. Las poblaciones escasean, hay más bichos que humanos, la vegetación y la fauna son los protagonistas.

El pueblo más civilizado es Puerto Jiménenez y se llega por carretera asfaltada. Si se quiere algo de aventurilla, hay que dirigirse a Drake (aunque los alojamientos están en Agujitas). Según leímos en la guía, es la manera más rápida de acceder al PN de Corcovado.

Nosotros fuimos a Drake. Desde el desvío de la carretera asfaltada son unos 27km por pista de tierra muy disfrutona en la que habrá que sortear infinidad de baches, cruzar puentes minúsculos y vadear ríos con un caudal variable dependiendo de lo que haya llovido los días anteriores. Es una buena experiencia si se tiene un todoterreno, con coche imposible. En total vadeamos cinco ríos, el de la foto es el último y el que más acojona. Seguimos a un tico que iba en moto y vimos el truco para cruzarlo, no hay que cogerlo de frente, hay que ir a la izquierda y luego a la derecha cruzando un puente.

 

Este es el río más grande que hay que vadear

 

Puente que se coge después del río grande

 

Primer puente que te encuentras

En Drake nos alojamos en Cabinas Murillo (30$/ persona sin desayuno). Muy sencillo, pero fuimos sin reserva y no hay mucha oferta.
La idea de Corcovado era hacer un trekking de dos días con noche en la selva, en la estación de la Sirena, pero es un dineral, nos costaba 280€ por persona con una empresa (incluidas comidas) o 180€ con otra compañía sin comidas. Hay que tener la plaza para poder pernoctar en la Sirena y el guía con el que estuvimos hablando días anteriores no nos contestaba. Finalmente contratamos la visita al PN de un día con el hotel Jade Mar por 90$/persona con comida. Desde Drake a Sirena en lancha es una hora y media, recorrimos poquísimo espacio de Parque, pero vimos un montón de monos araña, aulladores, titís, capuchinos, una boa, otra venenosa que no recuerdo nombre, pájaros a lo loco, era como estar en el paraíso. La verdad es que este Parque es para hacerlo el primero, es el más salvaje y el menos transformado para el turismo. A la una y media cogimos la lancha de vuelta a Drake.

Si quedan ganas hay que hacer el trekking por la costa hasta las playas y las calas, estupendo y cerrar el día cenando en la marisquería Margarita, comida deliciosa y muy bien de precio.

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